Navaja(s) cortante
Renuncias, críticas, declaraciones, denuncias y un sinfín de situaciones complicadas dibujan la escenografía, en la que como punto neurálgico se encuentra el Colegio de Arbitros, órgano de la AUF que está bajo la «lupa» de varias instituciones, a raíz de las últimas actuaciones de los árbitros en partidos decisivos en la dilucidación del Torneo Uruguayo Especial.
Ocupar la presidencia del Colegio asemeja de algún modo, a estar sentado en un volcán, sin embargo paradójicamente el presidente Navajas haciendo honor a su nombre «corta» por lo sano y le baja el perfil a las críticas.
En diálogo con LA REPUBLICA habló de toda la situación en la que está inmerso el fútbol uruguayo, en la que las críticas y fundamentalmente, las denuncias, se utilizan como método de presión en forma constante.
«Tratamos de vivir dentro del Colegio de la manera más tranquila en un final de campeonato, pese a que el nerviosismo afuera del Colegio es grande y cada dirigencia trata de llevar ‘agua para su molino'», sostiene el presidente del Colegio, sin ocultar para nada su partidismo por Defensor, prácticamente desde hace medio siglo, atestiguados por el carné de socio de la institución de la farola.
Navajas entiende perfectamente ese sentimiento del dirigente pues el mismo lo fue durante años, aunque no lo justifica indicando que conoce «el nerviosismo que se vive en estas instancias finales y la lectura que a veces se da a los arbitrajes, tratando de cuestionarlo». Dependiendo del estilo con que se realiza ese cuestionamiento «lo acepto o no pero cuando se pasa de la raya, realmente me parece que deja de ser serio».
Y recordó precisamente los últimos días donde las declaraciones de todo tipo, han sido «comidilla» permanente. «Se están diciendo cosas que no son serias y hasta parecen ridículas como por ejemplo que Figueredo va a dar garantías al Colegio en el sorteo, cuando la única garantía es que Figueredo va a dar vuelta el bolillero para extraer una bolilla».
A juicio de Navajas, en lugar de salir a la opinión pública con estas cosas «se debería transmitir tranquilidad en procura de resolver el campeonato como debe resolverse».
Incluso sostiene que no le molesta en absoluto que vaya Figueredo al Colegio, «no me incomoda para nada, pero aclaro que la vez anterior cuando fue, lo hizo para hablar conmigo respecto a una serie de problemitas vinculadas al confort de los árbitros. Y como estaba ahí, como una atención, le sugerimos que manejara el bolillero. Y eso se malinterpretó y dijeron que iba a dar garantías. Realmente me causó gracia y fue un hecho risueño«.
También le restó trascendencia al hecho de su partidismo por una de las instituciones que están dilucidando el torneo precisamente y que genera alguna suspicacia .»No oculto que soy de Defensor pero de todas maneras, entiendo que cuando uno va a cumplir su rol dentro de la Asociación Uruguaya de Fútbol, tiene que ser lo más equilibrado posible y tratar de resolver las cosas sin el partidismo. A veces no se lee así, pero también las lecturas son parciales y subjetivas».
Afirmó que los uruguayos no sabemos «convivir» cuando las cosas se complican y a veces hacemos «mal uso» de algunas herramientas, «porque creemos que generando ciertas acciones logramos ciertas respuestas y muchas veces causa el efecto contrario».
Por lo tanto –indicó- llamaría a la reflexión y a la calma para tratar de buscar el equilibrio suficiente para resolver el campeonato de la mejor manera posible«.
En la charla no evadió referirse a los jueces y específicamente a los arbitrajes polémicos como por ejemplo el del clásico. Dijo que los árbitros «son seres humanos y se equivocan ‘como el que más’ , pero si nosotros machacamos siempre sobre el error y amplificamos esto sin ver los aciertos, no vamos a conseguir nada«.
Con respecto al arbitraje del clásico reconoció que fue «polémico» en cuanto a la «forma» como se dio alguna situación y cómo hubo que «resolverla» sobre la marcha. «Pero una vez culminado el partido comenzaron a verse circunstancias de juego que tienen más de una lectura, que son errores de apreciación, que puede ser en el error o en el acierto, tanto del juez como de quien lo cuestiona. Por lo tanto entiendo que se equivocan cuando se quieren exagerar ciertas apreciaciones».
Con respecto a otro partido que despertó críticas como fue el de Defensor Sp. y Liverpool dijo que no vio «ningún error arbitral que fuera cuestionado en forma contundente».
Mencionó que se cuestiona por parte de Nacional un error arbitral en un off side, «pero hay veinte que dicen que fue de una forma y diecinueve de otra». Consideró que es un hecho puntual «interpretado de las dos maneras. Y en el partido ante Fénix del que también se habló, hubo comentarios. Se podrá decir que casualmente en las dos maneras se resolvió a favor de Defensor y bueno, será la suerte de Defensor«.
Finalmente señaló que lo que más desea es que este campeonato termine «de la mejor manera» y que «nadie tenga nada que reclamar respecto a como se dilucidó el campeonato». *
Compartí tu opinión con toda la comunidad