Un campeonato especial, con especiales resultados
Seguramente, la definición de este campeonato trae aparejadas una cantidad de dudas, todas ellas por esquemas de paridad que se repiten en el tiempo; en tren de elegir un campeón, ¿campeón de que?, nos inclinamos, por lo parejo, por el violeta. En un fútbol cuadrado, sin un atisbo de aventura, donde se corre atrás de la pelota y los demás sectores del campo permanecen sin adecuado achique, donde permanentemente se realizan cambios de frente laterales cuando lo apropiado es cambiar de frente en profundidad, preferentemente buscando las espaldas de los laterales contrarios, sin sorpresas tácticas, decimos que Defensor, haciendo bien las tablas, en un campeonato sin sesudas ecuaciones, debería festejar.
Nacional, que tenía la mesa tendida con un Peñarol disminuido por las ausencias notorias de Cristian Rodríguez, Bizera y fundamentalmente la del goleador Carlos Bueno, resucita al aurinegro jugando un partido raro, donde no encuentra una fórmula sustitutiva y menos definitiva de jugar. Acumuló puntos por el peso de la camiseta y las deficiencias de equipos muy mal barajados; en cuanto tuvo la responsabilidad, justo en la recta final, comenzó a dar pasitos y, lo que es peor, sufrir sicológicamente por la cercanía de su tradicional adversario.
Resalta lo hecho por Peñarol. Fernando Morena armó un carro de mano, afianzó su confianza, no abdicó de sus principios y sabiendo de su absoluta independencia -su nombre tiene un peso real en nuestro fútbol, el respaldo de su hinchada, es innegable que le toleran resultados que para otros técnicos serían prácticamente insostenibles -se fue haciendo fuerte y espera, robusteció su confianza y con la innegable capacidad de Marcelo Tejera junto a la experiencia de Cedrés se puede arrimar en la definición.
Volver a resaltar lo de Defensor es también otorgarle un crédito a sus dirigentes, con un Clasificatorio en 2004 lleno de dudas, bancaron la labor y el conocimiento de un humilde trabajador del fútbol. Tejera aguantó el cimbronazo y la presión que producen los malos resultados. Por supuesto, los jugadores fueron los que en definitiva armaron esta plataforma futbolística, creyeron en ella aún con la ausencia del sorprendente Maximiliano Pereira, el mejor jugador en ciernes del fútbol uruguayo. También acertaron en la contratación de Hugo Costela, se armaron hasta las manos y va a ser muy difícil voltearlos.
En definitiva, Nacional luchando contra sus propios demonios y un Peñarol expectante, aunque para mi criterio está un poco lejos, se vislumbra a Defensor Sporting como con las mayores posibilidades de alzarse con el campeonato. *
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