NACIONAL "ESTA OBLIGADO" A FIJAR TODOS SUS PARTIDOS EN "EL PARQUE"

Jugar en el Centenario le puede costar caro

La polémica sobre la fijación del escenario donde jugará Nacional su próximo partido terminó  al menos por esta semana  con la fijación del juego ante Fénix en el Parque Central, sin que uno de los principales factores que llevó a tomar tal determinación tomase estado público, pues el tema en realidad va mucho más allá del estado del campo de juego, la dimensión del campo y la cercanía de las tribunas, y alcanza compromisos asumidos por la Comisión Directiva del club hace bastante tiempo.

La «razón del artillero» o el epicentro fundamental del tema solo fue «rozado» en algunas declaraciones públicas del presidente Eduardo Ache, quien manifestó que «El Parque es una apuesta a largo plazo « y que Nacional tiene «un compromiso con su gente y en especial con quienes invirtieron en la obra» por lo que debe jugar sus partidos allí, ratificando totalmente su coherencia respecto al escenario donde el equipo debe jugar.

Esa referencia a «quienes invirtieron en la obra» tiene que ver con los arrendatarios de los palcos VIP que sirvieron para la ejecución de la obra, pues vale recordar que la mayoría de ellos señaron los mismos entregando su dinero antes de que comenzaran las obras. En el contrato de arrendamiento de dichos palcos, se incluyó una cláusula por la que los tricolores se comprometen a jugar el 80% (ochenta por ciento) de sus partidos en el Parque Central como mínimo, compromiso que fue refrendado por el órgano supremo de la institución, la Asamblea de Socios; en la Asamblea Extraordinaria realizada el 22 de diciembre de 2003.

De acuerdo a ello, si alguno de los próximos encuentros que Nacional debe disputar por la actividad local fuera celebrado fuera del remozado escenario, el club quedaría a punto de no poder cumplir con el compromiso antes mencionado.

 

Repasando

La obligación contraída con los arrendatarios de los palcos determina que de cada diez partidos los tricolores deberían jugar al menos ocho en su escenario, con la salvedad de aquellos compromisos que prometieran una afluencia de público mayor a la capacidad del Parque (este año, solamente el encuentro clásico).

El documento rubricado menciona que la evaluación debe realizarse al fin del año civil, por lo que el conteo deberá realizarse al término del Torneo Apertura 2005/06. Este año particularmente, se tomarán en cuenta los cotejos jugados a partir del 9 de marzo -fecha en que fue reinaugurado el estadio-, por lo que no se tendrán en cuenta los cotejos que el tricolor disputó ante Junior y Rampla antes de esa fecha.

Repasando la nómina de encuentros en que los tricolores oficiaron de locales, desde la reinauguración existieron nueve, de los cuales siete se jugaron en «El Parque» (Olimpia en la ceremonia de reapertura, Olmedo por la Libertadores, River Plate, Deportivo Colonia, Paysandú, Liverpool y Cerrito) y dos se trasladaron al Centenario (Cerro y River Plate argentino).

Si el encuentro de la próxima fecha ante Fénix (o el de la última ante Rocha) hubiera sido disputado en el Estadio Centenario, Nacional habría cerrado esta primera mitad del año con balance en rojo en este aspecto, pues en once «localías» apenas habrían disfrutado ocho en su estadio, sin llegar a la cifra requerida. Si como era lógico se disputaran ambos en el Parque Central, los tricolores cerrarían la primera mitad del año con nueve partidos jugados en su estadio sobre once posibles, pasando el porcentaje al que están obligados (81%).

 

Poco margen

El mayor inconveniente para los de la avenida ocho de octubre es el poco margen de maniobra que tienen para la segunda mitad del año, ya que -libres de actividad internacional- tienen por delante solamente el Torneo Apertura, en el que serán locales en ocho oportunidades a lo largo de las diecisiete fechas; uno de esos cotejos es el clásico, donde tendrán que fijar el Estadio Centenario indudablemente.

De este modo, el club de los hermanos Céspedes completará diecinueve partidos a lo largo del año en condición de local, de los cuales habrá jugado en el mejor de los casos dieciséis en su campo, por lo que no podría fijar ninguno de los cotejos en ninguna otra cancha. Las complicaciones para Nacional aumentarían en caso de que tenga que jugar finales por el Uruguayo Especial o a fin de año por el Torneo Apertura, pues en ese caso podría estar obligado a fijar el Parque Central para no caer en incumplimiento.

 

Bastante caro

Por supuesto está que por sobre todas las cosas los tricolores buscarán respetar la palabra empeñada con los «palquistas», verdaderos sostenes de la obra junto a la SAD Nacional (invirtieron U$S 800.000 en los 24 palcos, a un promedio de U$S 33.000 cada uno), por lo que harán todos lo que esté a su alcance para cumplir con los términos del contrato y «sacarán» al equipo del Parque Central la menor cantidad de veces posible. En el supuesto caso de que el club no cumpliera con esta cláusula del contrato debería abonar una multa de quinientos dólares a cada arrendatario por partido que falte para llegar al porcentaje; si hablamos de veinticuatro palcos, la suma a abonar por cada «faltazo» albo en el Parque Central oscilaría los doce mil dólares, aproximadamente.

A esto se deberá sumar, como valor agregado, que la institución debe proveer a cada arrendatario de ocho entradas para cada partido que se juegue en otro escenario. Textualmente, la cláusula vigesimotercera (inciso dos) de los documentos que rubricaron el economista Eduardo Ache y Daniel Barreiro, en calidad de presidente y secretario del club respectivamente, dice lo siguiente: «Si al finalizar los campeonatos oficiales nacionales e internacionales y los encuentros amistosos al cabo del año civil, no se hubieran disputado en el estadio Gran Parque Central por lo menos el ochenta por ciento (80%) de los partidos en que el Club Nacional de Football haya tenido los derechos de locatario o fuera organizador del campeonato respectivo, el Club se obliga a abonar al arrendatario una multa equivalente a quinientos dólares americanos (U$S 500) por partido no jugado en el estadio Gran Parque Central, hasta completar la cantidad de partidos necesarios para llegar al porcentaje del 80% aprobado por la asamblea del Club.»

A esto deberá agregarse que como toda institución, por jugar en el Centenario Nacional deberá hacerse cargo de los gastos que insume el coloso de cemento, que oscilan en un porcentaje del seis por ciento de la recaudación bruta que se deriva a las arcas de CAFO. Esta es la verdadera razón que obliga a los dirigentes tricolores a fijar el Parque Central para la gran mayoría de sus partidos, y no aspectos coyunturalmente deportivos, como lo explicó claramente su presidente.

La primera mitad del año la cierra con números desfavorables, por lo que se verá obligado a revertir la situación en el segundo semestre; claro está que se reserva «un as en la manga», la fijación de algún cotejo amistoso en su escenario, que también está comprendida en el contrato. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje