Granoche y Nacional reafirmaron su liderazgo

Prácticamente desierto volvió a lucir el Estadio Centenario anoche en otro encuentro del Campeonato Uruguayo Especial, fruto del mal estado del tiempo reinante desde hace varias horas. Bajo lluvia, unos pocos hinchas siguieron el juego correspondiente a la decimotercera fecha, que se postergó el último fin se semana de mayo como consecuencia de que los tricolores tenían cuatro jugadores citados a la selección nacional.

 

A pesar de los pocos concurrentes al Centenario, el compromiso despertó una gran expectativa en lo previo por la presencia de los goleadores de ambos equipos incluso, ya que por un lado apareció Pablo Granoche con dos tripletes y un cuaterno a cuestas, mientras Sebastián Abreu llegó con su hazaña de emular al goleador histórico albo Atilio García en la conquista de siete goles clásicos en sus primeros siete juegos ante el tradicional rival, además de haber alcanzado precisamente ante Peñarol el medio centenar de conquistas con la blusa alba.

 

Mientras el goleador del campeonato elevó su cuenta personal a catorce tantos con el gol convertido de penal cerca del final, «El Loco» Abreu debió conformarse con el triunfo de su equipo sin logros personales. El minuano esperó en el banco de suplentes el final del partido para cumplir con la promesa que le había hecho a Granoche de regalarle su camiseta.

 

Como consecuencia de su expulsión en el clásico el portero floridense de Nacional fue suspendido por un encuentro (al igual que Pierre y Martín García), por lo que podrá volver el fin de semana. Por su parte, la renuncia que recibió Sebastián Abreu por «incitación a la violencia» -por sus declaraciones previas al partido- fue derivada al Tribunal de Penas, aunque se realizó fuera de tiempo y forma, por lo que se prevé que no tendrá consecuencias.

 

Los tricolores volvieron a la victoria luego de dos empates consecutivos ante Liverpool y Peñarol, en tanto Miramar cayó luego de la goleada que le propinó justamente a los negriazules. Los albinegros llevan casi dos décadas y media sin ganarle a Nacional por el Campeonato Uruguayo, desde la primera rueda del torneo de 1981, cuando ganó dos a uno con goles del brasileño Sapuca, en tanto Wilmar Cabrera convirtió para Nacional.

 

Varios saludos entre futbolistas de ambos equipos se sucedieron antes del comienzo del partido, además del esperado entre los goleadores Abreu y Granoche. El centrodelantero cebrita se abrazó afectuosamente con Ignacio Pallas, ambos compañeros en las divisiones juveniles de River Plate, mientras también coincidieron Cazulo y Victorino, ambos jugadores de Plaza el año pasado.

El elenco fusionado cortó anoche su racha de expulsiones, que lo han llevado a ser el equipo que tiene más cantidad de futbolistas que han visto la tarjeta roja en lo que va del campeonato, que suman diez hasta el momento. Nacional, mientras tanto, suma siete hasta el momento: Viera, Rariz, Méndez, Vásquez, Jaume, Romero y Alvez.

 

El integrante del cuerpo técnico albo Ruben Sosa volverá a jugar al fútbol en un par de semanas, tras aceptar la invitación del club Juventud de Melilla para jugar algunos cotejos en la Liga de Canelones.

Además de «despuntar el vicio» de volver a una cancha -insólitamente en un equipo desconocido- la mayor novedad del caso es que «Sosita» no cobrará por su participación, sino que la suma que pensaban pagarle será donada para tres comedores infantiles que hace tiempo Sosa viene apoyando.

 

La punta del torneo fue retomada por Nacional luego de la victoria de anoche, ahora con dos puntos de ventaja sobre Defensor, a falta de tres fechas para el final; casualmente, el rival tricolor en la víspera será el próximo rival de los violetas el domingo, día en que también los albos se enfrentarán a Cerrito.

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