Sacaron 1.000 asientos de hormigón del Centenario
Las autoridades de CAFO debieron retirar más de 1.000 asientos de hormigón de las Tribunas Amsterdam y Colombes a expreso pedido de la Intendencia Municipal de Montevideo, para evitar que los hinchas vandálicos los usen como proyectiles de guerra y haya que lamentar una nueva muerte en el fútbol uruguayo.
El personal de CAFO está trabajando intensamente para retirar los asientos de hormigón que estaban ubicados en la parte superior de las dos tribunas de las cabeceras del Estadio Centenario, de modo de dejar el escenario en regla como solicitó la autoridad comunal.
El retiro de los más de 1.000 asientos, traerá aparejado la pérdida de capacidad en igual número de espectadores del máximo escenario deportivo, lo que impedirá que en los partidos de máxima convocatoria, mil hinchas del fútbol queden afuera de la fiesta por la conducta irracional de un minúsculo grupo de personas que deberían ser marginadas para siempre de las canchas.
La IMM ordenó que los puestos móviles de venta ubicados en las mismas Tribunas sean amurados, para evitar que sean utilizados por los vándalos en las reyertas que, cada vez con más frecuencia, son protagonizados, principalmente, por los hinchas de los dos cuadros grandes que juegan como locales en el Monumento Histórico del Fútbol Mundial.
Reinstalan 120 asientos nuevos
Otra de las medidas que la IMM ordenó a CAFO es el reintegro de unos 120 asientos de plástico que los hinchas de Peñarol arrancaron en oportunidad del partido con Danubio que terminó con graves incidentes. Los asientos fueron arrancados de cuajo por los forajidos que los arrojaban como proyectiles a la Policía, lo que ahora está siendo investigado por el Tribunal de Penas de Primera División. Reiteradamente, los hinchas de los equipos grandes arrancan los asientos de plástico y los utilizan como armas de guerra en las trifulcas que se generan en forma periódica en el Estadio Centenario, superando el control policial que se ve desbordado ante este fenómeno de violencia.
Cabe recordar que en ocasión del partido Peñarol Danubio, los hinchas aurinegros destrozaron 120 asientos de plástico y decenas de asientos de hormigón de más de un metro de largo por 30 de ancho, que fueron arrojados a la parte externa del Centenario.
Por milagro, las pesadas «balas de cemento» no hicieron blanco en algún parcial, lo que le hubiere provocado la muerte en forma instantánea.
Como los violentos no pueden ser controlados ni marginados del fútbol, las autoridades decidieron reducir las comodidades del Estadio Centenario, para evitar que utilicen sus instalaciones como armas, cada vez que se generan trifulcas. *
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