CON EMPATES LA CLASIFICACION SE NOS ESCAPA "COMO AGUA ENTRE LOS DEDOS"

No nos dan los números

La realidad que no queremos ver indica claramente que las chances de la selección celeste de clasificar al Mundial de Alemania son cada vez más remotas, y que en el mejor de los casos nos quedan algunas escasas posibilidades de conseguir el quinto puesto para ir al repechaje. Todavía omnubilados, esperanzados o engañados por lo que resta por jugarse, seguimos sin dar valor a todo lo que hemos perdido ya que cada vez se vuelve más importante e irrecuperable.

Seguimos todavía aferrados a la ilusión de revertir la situación, «queriendo olvidar» aquellas dolorosas derrotas en Montevideo ante Venezuela y Perú, e intentando superar la extraña sensación de impotencia que nos dejan estos últimos empates, pero las ilusiones se diluyen si repasamos la verdad incontrastable de los números de la campaña, que cada vez nos causan mayor amargura.

Aquel «cachetazo» venezolano en el Centenario obligaba a devolverles la gentileza en su tierra, de igual manera que lo debemos hacer ante los peruanos, pero seguimos dejando pasar nuestras oportunidades, y así cada vez nos alejamos más de Alemania. De todos modos, dejando de lado nuestras propias cuentas y precisiones que puedan parecer antojadizas, decidimos analizar las cuentas que hace el propio técnico de la selección Jorge Fosatti, quien repitió tras el partido del sábado que Uruguay necesita ocho puntos más para lograr la clasificación.

 

Dos de tres

Según la afirmación del entrenador, Uruguay logrará su boleto al Mundial con ganar tres de los cuatro partidos que le quedan, o bien ganando dos y empatando los dos restantes, lo que significará una reacción fenomenal sin lugar a dudas; en otros términos, estamos obligados a ganar dos de cada tres puntos en juego, exactamente un 66,6 % de los que restan disputarse.

En este brete nos ha metido ir sumando de a una unidad en tres cotejos consecutivos, desde aquel empate ante Chile en el mes de marzo; desde allí, hemos sumado, pero también nos comprometimos cada vez más a ganar lo que falta. Antes de jugar ante los trasandinos, Uruguay necesitaba 11 puntos de los 21 que quedaban para jugarse para alcanzar la suma de 25 que pretende el técnico, o sea que le alcanzaba con poco más de la mitad (un 53,3%).

Los celestes dejaron pasar una magnífica oportunidad y cedieron un empate, pero confiaba en vencer a Brasil: a esa altura, ya faltaban «nada más» que 10 de los 18 que faltaban (un 55%), pero creíamos que triunfos seguidos ante los norteños y Venezuela nos dejaban un paso.

Otro empate –con la complicidad del línea argentino– dejó al equipo «charrúa» a sólo 9 de su meta, pero cuando quedaban solamente 15 para dirimir (un 60%); los hinchas seguían sacando cuentas: «le ganamos a los venezolanos, después un partido más y estamos adentro.»

 

Un poco de aire

El «si hubiéramos ganado aquel partido» se escucha cada vez más entres los uruguayos, en relación a los partidos que dejamos pasar en Montevideo ante Venezuela, el propio Perú e incluso Brasil, o aquel de Chile, o el del sábado, porque ahora, antes de jugar ante los peruanos, la obligación nos asfixia, y solo una victoria ante los incaicos nos dará algo más de aire.

Como decíamos, estamos -según las cuentas de Fosatti- a 8 puntos de Alemania, cuando restan 12 por jugarse, por lo que deberemos obtener el 66% de puntos de aquí hasta el final.

Ganando mañana, con 9 unidades por delante, Uruguay quedaría a sólo 5 unidades de la ansiada cifra (hará falta conseguir 55,5% más), mientras el empate nos obligará a conseguir 7 (77,7%) y una derrota nos dejará en la incomodísima situación de tener que ganar 8 de los 9 que falten (88,8%).

 

¿Y si llegamos?

Seamos optimistas e imaginemos el mejor de los casos: una estupenda reacción celeste que permita culminar la competencia con veinticinco puntos. Esto no alcanza para salir rumbo a 18 de Julio portando banderas y sonando bocinas festejando la clasificación al Mundial, ya que además deberemos esperar lo que suceda con nuestros rivales, pues Argentina y Brasil ya están por encima de esa cifra (28 y 27), y otro está muy cerca de hacerlo. Ecuador está solamente a dos puntos (tiene 23), los que podrá conseguir en las visitas que tiene a Colombia, Bolivia y Chile, o cuando reciba a Uruguay en la penúltima fecha; Paraguay, por su parte, está a seis (marcha con 19), pero parece tener un calendario más favorable, ya que será local ante la eliminada Bolivia, Argentina y Colombia, y visitante ante Venezuela, también en salida favorable.

El otro «mano a mano» celeste es con Colombia y Chile, los dos equipos que poseen la misma cantidad de puntos: los cafeteros serán locales frente a Ecuador y Chile, mientras deberá visitar Uruguay y Paraguay; los hombres de Nelson Acosta recibirán en Santiago a una eliminada Venezuela y a Ecuador, mientras tendrán que visitar Colombia y Brasil (también la tienen difícil).

Como se verá, varios de nuestros rivales deben cruzarse entre sí todavía, lo que irá dejando a algunos por el camino pero también permitirá sumar a otros, por lo que la situación se torna difícil de pronosticar. Otro aspecto que debemos tener en cuenta es el nuevo sistema de definición de las ubicaciones, que indica que a igualdad de puntos deberá tomarse en cuenta los resultados y saldo de goles de los conjuntos igualados, ordenanza que obliga a nuestra selección a sacar al menos un punto de ventaja, ya que posee saldo negativo frente a Colombia (salvo que goleáramos por cinco goles en el Centenario), por ahora también ante Ecuador, y solo aventajamos a Chile en ese aspecto.

Como se verá, las chances celestes siguen siendo exiguas, aunque por ahora seguimos aferrándonos a la frase «mientras hay vida, hay esperanza …», al menos hasta ahora, que todavía «matemáticamente tenemos chance.».

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje