EL CENTENARIO ESTUVO A PLENO PARA ALENTAR A LA CELESTE

La gente jugó su partido

Uno de los aspectos más destacados del encuentro fue que el Estadio Centenario volvió a estar a pleno para alentar a la Selección celeste ante su similar verdeamarelha. Las tribunas estaban colmadas en su totalidad y la gente sin lugar a dudas jugó su propio partido en el máximo escenario uruguayo.

 

El clima de Eliminatorias se vivió desde temprano en el Centenario, ya que el público comenzó a llegar antes de lo habitual teniendo en cuenta la importancia del encuentro. Una hora antes de comenzar el compromiso, ya se podían observar prácticamente colmadas las tribunas Amsterdam y Colombes y los taludes de las respectivas tribunas.

 

Precisamente, los taludes fueron las localidades de precio más bajo para poder observar el compromiso. Las mismas se pudieron obtener por un valor de $20 (menos de un dólar) lo que llamó la atención de los medios extranjeros por lo no habitual del valor teniendo en cuenta la importancia del encuentro.

 

El público norteño presenció el encuentro en la Tribuna América sobre el sector de la Colombes y los mismos mantuvieron un duelo particular con los parciales celestes. Se cruzaron cánticos y algunos insultos, pero sin pasar a mayores. El momento más caliente fue cuando tras el gol de Emerson, los parciales lo dedicaron a los presentes en el Palco Bajo despertando el accionar de la fuerzo policial para que no pasara a mayores.

 

Ayer también se vivió el 105 aniversario de la Asociación Uruguaya de Fútbol. Si bien el festejo no pudo ser completo, el empate y la presencia masiva de público generaron un festejo destacado.

 

Para el clásico ante los norteños Jorge Fossati decidió parar el mismo equipo que igualó ante Chile en Santiago más allá de los rumores de posibles variantes. Por su parte, Carlos Alberto Parreira realizó dos modificaciones en relación al encuentro ante Perú: el ingreso de Luizao por el suspendido Juan y la sorpresiva inclusión de Ricardo Oliveira en lugar de Juninho Pernambucano.

 

A las 20.53 horas se registró el primer aliento para la Selección celeste cuando ingresó al terreno de juego Sebastián Viera para realizar los ejercicios precompetitivos acompañado por Fabián Carini. A los pocos minutos (20.59 horas) salió al terreno de juego el brasileño Dida junto al suplente Marcos, provocando el primer silbido general de la parcialidad charrúa.

 

El plantel norteño por completo decidió realizar el entrenamiento en la cancha a partir de las 21.05 horas. Vale destacar que en la mitad del terreno donde se desenvolvieron los norteños la cotización grupal superaba los U$S 200.000.000. Dos minutos más tarde, los dirigidos por Fossati salieron a escena con el recibimiento del tradicional «Soy celeste, soy celeste».

 

Cuando las dos escuadras se aprestaban a escuchar los respectivas himnos patrios, se desplegaron en la Tribuna Olímpica las banderas que rezan: «1950» y «La historia tiene que continuar», la última junto a la estrella de Alemania. Los parciales también pudieron observar la presencia de Charoná, la mascota oficial de la Selección, y de darle un imponente marco al estadio con la tradicional ola.

 

Pero sin duda uno de los momentos más emotivos fue la entonación del himno celeste, el cual fue vivido en plenitud por los jugadores, el cuerpo técnico y los presentes en el Centenario.

 

Con la amarilla que le mostró el argentino Héctor Baldassi, Pablo García acumuló su segunda y no podrá estar en el encuentro ante Venezuela.

El mencionado compromiso de la celeste deberá disputarlo como visitante en San Cristóbal. A su vez, el brasileño Cafú también quedó suspendido por doble amarilla y no podrá estar ante Paraguay, encuentro que se disputará en tierra brasileña. *

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