Vamos charrúas ¡A pasarlos por arriba!
Esta noche, los corazones charrúas palpitarán de una manera diferente porque tendremos una nueva cita con la historia. Mejor dicho, será una nueva oportunidad para seguir escribiendo páginas de gloria, de las que el fútbol uruguayo está acostumbrado a concretar y que perduran por siempre en el recuerdo de todos los uruguayos.
Hoy la cita es en el coloso de cemento, el mítico Estadio Centenario que cobijará a más de 50.000 almas ilusionadas, con la magia que impone la majestuosa enseña celeste, a las que los más encumbrados del mundo saben guardarle respeto, más allá de los tiempos modernos en los que precisamente Uruguay no sube a los podios.
Enfrente estará nada más ni nada menos que la selección de Brasil, que florea el título de pentacampeón del mundo, un crédito reservado solamente para los más grandes y el scratch brasileño lo es y con eso no descubrimos nada.
Tampoco vamos a descubrir nada si señalamos que este partido es especial, es único y será la llave quizás para que la quimera (al menos para algunos) de que nuestra Selección llegue a Alemania comience a transformarse en realidad.
Brasil llega con toda la aureola que rodea a las estrellas del fútbol mundial. Tienen a Ronaldo, Ronaldinho, Kaká, Juninho, Robinho, Emerson, Cafú, Roberto Carlos, Dida y un grupo de jugadores que son un verdadero grupo de elite. ¿Qué tiene Uruguay para contrarrestar esa magia verdeamarelha?
Fundamentalmente la garra por siempre conocida de los uruguayos y que crece en este tipo de partidos, y un antecedente inmediato(ante Chile) en el que Uruguay jugó como puede y sobre todo como debe hacerlo, porque cuenta con jugadores capacitados para desplegar un fútbol atildado y potente.
Brasil además no desconoce ese plus que significa pisar el Centenario, donde hace muchísimos años que el scratch no conoce victorias alargando un invicto celeste a casi tres décadas.
Será un duelo de titanes, donde cada uno expondrá sus argumentos. Brasil que llega de vencer a Perú y «campanea» la eliminatoria sabiendo de antemano que es un «trámite» que debe cumplir con lo mejor por respeto a su público y porque además se lo exige permanentemente.
Para la celeste es la oportunidad esperada, el partido en el que debemos demostrar que podemos, y con el aliento de más de 50.000 almas en el propio Centenario empujarán a una victoria que resultará trascendente para el futuro celeste.
Un empate y obviamente una derrota significará una paso atrás para llegar a Alemania. *
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