Muy desmotivados
La selección entrenó ayer durante dos horas a puerta cerrada en el estadio Hernando Siles para disputar el partido del próximo martes con Venezuela. La práctica se llevó a cabo en medio de una visible tensión de jugadores y cuerpo técnico tras perder 2-1 frente a Argentina en La Paz. El partido de mañana con Venezuela, por la decimotercera fecha, ha sido asumido como algo intrascendente y un simple cumplimiento de compromisos, según fuentes de la Federación Boliviana de Fútbol. El entrenador Ovidio Messa, quien se estrenó en el cargo el sábado, dijo que la derrota sufrida es el reflejo de una realidad y que «debe servir para mejorar la situación del fútbol boliviano».
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