Victoria a la heroica
Aguada comenzó a jugar el último cuarto ganando por 57 a 44, y nada hacía prever un final con victoria sanducera, y menos teniendo en cuenta que en los dos cuartos anteriores, solo había anotado 11 puntos en cada uno de ellos. Pero sucedió lo inesperado, al equipo de Espasandín le pesó jugar con esa diferencia, lo mató la ansiedad y el nerviosismo para que el partido se terminara al minuto del último cuarto. Eso lo llevó a anotar 2 puntos en 5 minutos, y esto Paysandú no se lo perdonó, porque hubo rebeldía en los jugadores sanduceros, pero sobre todo les sobró personalidad y jerarquía, esa que no tuvo Aguada. Porque apareció Viera, Taboada, Borges y Bouzout a quien no le pesó encestar libres en los momentos más calientes. Paysandú se lo llevó por delante a Aguada en forma increíble, le anotó un parcial de 26-9 y fue la razón más que elocuente para liquidar el pleito. Todo frente a un Aguada que, mientras Paysandú descontaba, era un concierto de triples fracasados, muchos de ellos sin necesidad alguna . Claro está que hubo méritos defensivos sanduceros que obligó a Aguada a no jugar cerca del aro, y entonces Losada, Martínez, Thonrton -que hasta salió a tirar un triple con ventaja de 14 puntos- abusaron del lanzamiento sin ningún criterio. Aguada tuvo todo para darle el golpe final e igualar la serie, pero lo abrumó la responsabilidad y le dio vida a Paysandú. Aguada tuvo méritos para estar en ventaja, porque Espasandín se dio cuenta que ni con Tucuna y Mauricio González -al menos anoche- le iba a dar resultado y por eso incluyó a Laborda y Cámpora que fueron baluartes para abrir las diferencias sobre un Paysandú que en algo más de 20 minutos no jugó a nada. Thornton se mostró mejor, luchó debajo del cesto, pero desapareció en el último cuarto y eso Aguada lo sintió. Así y todo, Aguada a falta de 4´46 minutos ganaba 59-50, pero hubo un momento clave y fue en el reingreso de Mauricio González. El alero aguatero mal ubicado comete una falta cuando Aguada tenía la pelota, y eso le cuesta un triple y la reacción sanducera se iba encaminando aun triunfo memorable. Porque sin jugar bien, pero con una rebeldía enorme, ganando pelotas divididas, tomando segundas opciones de tiro, y enchufado al máximo hizo trizas el sueño aguatero de igualar la serie. Paysandú se clasifica finalista una vez más de la Liga Uruguaya, y ahora espera ansiado la revancha para conseguir el título que por segundos se le escapó en la edición anterior. *
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