Final con escándalo
Lo que sucedió al final del partido fue producto de lo que pasó a lo largo del encuentro, porque los problemas comenzaron entre hinchas de Trouville y el técnico de Salto Uruguay, Javier Espíndola. La cosa arrancó en el primer cuarto en un dialogado entre el entrenador y un sector de hinchas sentados en la platea sobre la calle Galicia. Se insultaron, el ambiente se contagió en ese momento, siguió al final del primer tiempo, luego a falta de algunos minutos para el final y en el epílogo. Por eso en todo lo sucedido, tiene mucha culpa Espíndola en reaccionar, cuando según él, los escupitajos de los hinchas de Trouville, atrás del banco de suplentes salteño, bañaron su camisa.
Pero lo más lamentable de todo, fue cuando todo el banco de suplentes de Salto Uruguay, en el último cuarto, se levanta y se va del partido para responder a algunos problemas en las galerías del Palacio Peñarol con los hinchas de Trouville. Evacuado ese foco, se enciende luego culminado el partido, cuando los jugadores de Salto Uruguay salen del vestuario y se vuelven a transar con los parciales locales y allí interviene otra vez y más enérgicamente la policía hasta que todo se calma. Fue todo ante las miradas de autoridades de la Federación Uruguaya y dirigentes de los clubes y hasta alguno más que pertenecían a los equipos que jugaban a segunda hora.
Es por eso que tienen que haber duras denuncias, y sanciones económicas por todos los incidentes con participación compartida de Salto Uruguay y de Trouville.
Se reúnen autoridades de la Liga, clubes y la Policía
Durante esta jornada se estarán reuniendo las autoridades de la Liga Uruguaya, junto a dirigentes de los clubes de Trouville y Salto Uruguay, y autoridades de Jefatura de Policía.
El asunto es tratar de brindar las mayores garantías para el próximo partido, que en principio, está pactado para mañana sábado, aunque todavía no está del todo confirmado que se juegue.
Mal la policía
No se jugaban dos minutos de partido, cuando un parcial de Trouville se levanta de su asiento y gratuitamente le pega un puntazo a una estática luego de un fallo arbitral. Un policía que estaba a un metro lo vio, y lo mandó a sentar nuevamente. Esto ayudó a contagiar el ambiente, y luego comenzaron los problemas con Espíndola y el resto de los hinchas. Salto Uruguay a través de sus dirigentes le hicieron saber esto a las autoridades de la LUB y de la policía local, porque dicen que, en caso de que sucedan esta clase de reacciones en Salto, la policía local saca del estadio a ese parcial.
Vestuario caliente
En la zona de vestuarios, hubo una aglomeración de dirigentes de Trouville y Salto Uruguay, con los ánimos muy calientes por lo que fue el desenlace de un partido de basquetbol. Izuibejeres, presidente de Trouville, habló con Silveira -que fue al control antidoping- en tonos duros y también se los entre otros a los dirigentes salteños, Sagaría -presidente de la comisión de basquetbol de Salto Uruguay- y Washington Rivero, presidente de la Liga Uruguaya. Todos trataron de calmar los ánimos, y solicitaron la presencia del encargado del operativo policial para hablar de las garantías para el próximo partido. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad