Largan la fórmula…
El circuito de Albert Park en Melbourne será el escenario este domingo de la fecha de apertura de un nuevo certamen mundial, cuyo desarrollo se presenta a priori con una gran expectativa, merced a los cambios impuestos por la Federación Internacional del Automóvil.
Estos cambios buscan revertir la situación por la que ha venido atravesando la categoría en las últimas temporadas, con carreras que (salvo honrosas excepciones) prácticamente no han tenido mayor interés, con resultados anunciados muchas vueltas antes del final, con diferencias abismales entre los distintos participantes, con certámenes que antes de llegar a la mitad de su desarrollo ya estaban prácticamente definidos, en definitiva, con muy poco atractivo, con escaso interés y con el apabullante dominio ejercido por Michael Schumacher y el equipo Ferrari.
Las cinco coronas mundiales que el piloto alemán viene de obtener en forma consecutiva a bordo de los rojos bólidos de Maranello pautan indudablemente esa supremacía, no dejando dudas ni aspectos para la discusión.
Y justamente, Ferrari y Michael Schumacher son, sin lugar a dudas, los principales destinatarios de estas variantes impuestas, variantes tendientes a recuperar la paridad y competitividad que la temible y exitosa dupla ítalo-germana han hecho trizas en los últimos torneos.
Claro, no se le pueden achacar las culpas por lograr tan envidiable performance, pero en definitiva, algo había que hacer, porque sino la Fórmula Uno iba a seguir entregando espectáculos cada vez más pobres y carentes de interés.
Pero atención, porque la aplicación de las variantes reglamentarias impuestas y que entrarán en vigencia a partir de esta primera fecha del campeonato mundial no aseguran que el dominio de Schumacher y Ferrari llegue a su fin, como así tampoco pueden darle una neta carta de triunfo a sus rivales.
Importantes cambios reglamentarios
Desde esta competencia inaugural del certamen mundial 2005 los motores deben durar obligatoriamente dos carreras y sus respectivas series de clasificación.
Un mismo juego de neumáticos debe ser usado durante la serie de clasificación y la carrera y, lógicamente, ya no habrá cambios de ruedas en competencia, salvo rotura o situación de extremo desgaste.
Grande ha sido el trabajo de ingenieros, mecánicos y pilotos por tratar de adaptar los autos a las nuevas exigencias: porque no sólo hay que contar con un motor que dure dos carreras, sino que también hay que tratar de mantener el rendimiento, la confiabilidad y la competitividad, para de esa manera no tener sorpresas, las cuales si bien tal vez no aparezcan en la primera competencia, bien pueden surgir en el curso de la segunda, arrojando sorpresivos resultados, que es, en definitiva, a lo que aspiran quienes han redactado el nuevo reglamento.
Las exigencias que deberán afrontar los impulsores son extremas y pondrán en dura prueba a todo el equipo.
Algo similar sucede con los neumáticos, que ahora deberán durar más de cincuenta vueltas, mientras que antes su vida útil era de apenas veinte o veinticinco giros.
En este caso, no sólo se trata de lograr una buena adherencia, permitiendo una correcta transmisión de la potencia al piso, sino mantenerla a lo largo de toda la carrera sin perder eficacia ni rendimiento.
A ello debemos sumarle la capacidad de cada piloto para lograr un correcto funcionamiento, el cual va ligado íntimamente a una buena puesta a punto general del auto.
Los participantes
Ferrari: la escudería del «cavallino rampante» inicia el certamen con el título de máximo candidato a la corona. Michael Schumacher (213 carreras, 83 triunfos) se presenta a priori como uno de los grandes candidatos para la corona. Rubens Barrichello seguirá siendo su fiel compañero de equipo.
BAR Honda: Jenson Button y Takuma Sato han concretado buenas actuaciones parciales, pero ninguno de ellos ha podido subir al escalón más alto del podio hasta el momento. El equipo confía en lograr este año su primer triunfo y consolidarse definitivamente entre el selecto lote de punta.
Renault: el equipo del rombo mantiene al asturiano Fernando Alonso y marca el retorno del italiano Giancarlo Fisichella, apostando a encaramarse en las primeras posiciones.
Williams BMW: temporada de cambios para el equipo anglo germano, que varió completamente su nómina de pilotos. Tras la partida de Montoya y Ralf Schumacher, se produjo la llegada del australiano Mark Weber y del alemán Nick Heidfeld, quienes buscarán su primer triunfo en la categoría.
McLaren Mercedes: El equipo dirigido por Ron Denis trata de reencontrarse con sus exitosos antecedentes, tras un período de magros resultados. Kimi Raikkonen tendrá ahora como compañero de equipo al colombiano Montoya.
Sauber Petronas: contando con los motores Ferrari (denominados Petronas en honor al principal auspiciante del equipo) el reaparecido Jacques Villeneuve intentará demostrar su vigencia, teniendo como coequipier al paulista Felipe Massa.
Red Bull Cosworth: Tras el alejamiento oficial de Ford, que trajo aparejada la salida del equipo Jaguar, la empresa de bebida energizantes asumió el control mayoritario de la escuadra, teniendo como pilotos para esta temporada al experiente David Coulthard (ex McLaren) y al austríaco Christian Klien, que encara su segunda temporada en la categoría.
Toyota: el equipo nipón ya pasó el período de prueba y ahora apuesta a tratar de ascender en la tabla, habiendo contratado a Jarno Trulli y a Ralf Schumacher para lograr ese cometido.
Jordan Toyota: la escudería del irlandés Eddie Jordan contará este año con motores Toyota. Dos debutantes absolutos son sus pilotos: el portugués Tiago Monteiro (vicecampeón de la World Series by Nissan 2004) y el hindú Narain Karthikeyan, quien también viene de participar en la torneo Nissan en los últimos años.
Minardi Cosworth: fiel a su costumbre de «descubrir nuevos talentos» la escudería faentina contará este año con dos nuevos pilotos que debutan en la categoría: el holandés Christijan Albers (campeón alemán de Fórmula 3 en 1999) y el austríaco Patrick Friesacher, proveniente de la Fórmula 3000. *
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