El Uruguayo Especial 2005 es un triunfo aurinegro
Finalmente se resolvió como habrá de jugarse esta temporada del fútbol uruguayo.
Si bien sobre fines de enero se resolvió mantener el formato del 2004, la posición firme de los clubes grandes, con la anuencia del Ejecutivo de la AUF, terminaron cambiando la pisada.
La estructura final elegida parecería mas razonable que la que se venía disputando en las últimas temporadas, habiendo tenido una positiva participación Tenfield en la diagramación de alguna modificación.
Evitar jugar Clasificatorios y Permanencias, resulta innegablemente un punto a favor de lo resuelto.
Quizás sea escasa la reducción de clubes que plantea esta «enésima» reestructura del fútbol uruguayo.
No obstante, principio tienen las cosas, y en algunas oportunidades lo mejor es enemigo de lo bueno, y es imperioso sea como sea, comenzar a disminuir los «equipos de Primera».
En la organización que se planteaba quedaba un punto neurálgico a dirimir, como se planteaba la transición.
En estas épocas de transiciones gubernamentales, el fútbol también debía gestar su «período ventana».
Inicialmente se planificó un Torneo Especial, que justo es decirlo, no tenía mucho atractivo, salvo que el Campeón clasificaría para la Libertadores como Uruguay 1.
La idea, que pintaba para un fracaso de interés y público, contaba con el incondicional apoyo de los tres clubes inmersos en la disputa de la Libertadores. Era así que Peñarol, Danubio y Nacional disfrutaban de la idea de jugar entre semana por lo que dolía, la Copa Libertadores, con su repercusión económica, y jugar los fines de semana por las «chauchas».
Pero hete aquí que esa idea, asesina para el fútbol, pero muy sugerente para los tres involucrados tuvo un imprevisto viraje.
Peñarol quedando fuera de la Copa, movió sus influencias, y fue así que su representante en el Ejecutivo, Juan Pedro Damiani, del día a la noche le cambió la naturaleza a la competencia planificada.
Pasó de ser un torneo irrelevante, a ser un Uruguayo de una rueda, casi nada de diferencia.
A su vez, el fracaso de quedar fuera de la Copa era revertible en cuatro meses con título de Campeón Uruguayo y clasificación a la Libertadores 2006 incluidos.
Figueredo se plegó a la idea del «delfín» aurinegro, y nuevamente Nacional salió derrotado de una batalla asociacionista.
A esta altura del partido, pareciera que Peñarol ha sabido encontrar línea directa con el «pope» del fútbol uruguayo, tal como surgiría de esta estructura del Uruguayo Especial 2005, y las autorizaciones a Diogo y «Cebolla» Rodríguez para defender al mirasol.
Nacional deberá intentar en el futuro revertir esta onda negativa, pues una vez mas Peñarol se «avivó» y le ganó la cuereada, pues el Uruguayo Especial 2005 en plena disputa de la Libertadores, es un claro triunfo dirigencial carbonero. *
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