LOS ARBITROS BAJO LA LUPA

El escándalo de corrupción se extiende en el fútbol alemán

El escándalo de corrupción en el cuerpo arbitral se extiende en el fútbol germano tras las revelaciones, embarazosas para la Federación alemana (DFB), cuestionada por no haber reaccionado rápidamente, sobre todo tras haber sido alertada de las primeras sospechas el año pasado.

El club de Paderborn reveló ayer que su capitán, el holandés Thijs Waterink, recibió 10.000 euros antes del partido de primera ronda de la Copa de Alemania entre su equupo, de la Tercera División, y el Hamburgo, de Primera División).

Ese partido, ganado ante la sorpresa general por Paderborn (4-2), el 21 de agosto de 2004, cuando Hamburgo iba ganando 2-0, fue arbitrado por Robert Hoyzer, que el jueves confesó haber recibido dinero para influenciar el curso del partido.

El capitán, que ha sido suspendido por su club, sólo informó a sus jugadores tras ese partido de la primera vuelta de la Copa de Alemania y distribuyó 500 euros a cada jugador, indicó este lunes el presidente. En ese partido, Hoyzer concedió un penal por una falta cometida contra Waternik antes de expulsar al goleador de Hamburgo, Emil Mpenza, por protestar. Los dos clubes quieren que se vuelva a jugar el partido, pero posteriormente Paderborn derrotó a Duisburgo (Segunda División) para luego ser eliminado en octavos de final por Friburgo (Primera División). Habría que volver a jugar como mínimo dos partidos.

Otro problema a solucionar será el de Klaus Toppmoeller, entrenador del Hamburgo, despedido luego de la derrota del 21 de agosto, y que amenaza con presentar una demanda contra Hoyzer y la DFB.

Según el cotidiano Sueddeutsche Zeitung, Robert Hoyzer, de 25 años, que habría cobrado 70.000 euros por haber manipulado cuatro partidos, dio los nombres de ocho jugadores de los clubes de Paderborn, Dynamo Dresde (Segunda División) y Chemnitz (Tercera División). Tres jugadores del Hertha Berlín (Primera División), el angoleño Nando Rafael, el croata Josip Simunic y el alemán Alexander Madlung fueron implicados por uno de los presuntos miembros de esta «mafia de las apuestas» basada en un café berlinés. Los tres jugadores y los responsables del club negaron toda implicación. Tres hombres están bajo la sospecha de estafa profesional en asociación, precisó el vocero del tribunal, Michael Grunwald. El cuarto hombre, que fue arrestado el viernes por la noche, fue liberado. Dos de los iniciadores, de origen croata, recibieron 500.000 euros, con la manipulación, únicamente, del Hamburgo-Paderborn.

Otros dos árbitros están el el ojo del huracán. Uno de ellos, Juergen Jansen, que tenía que arbitrar el domingo el Werder Bremen-Hansa Rostock, por cuenta de la 19ª jornada de la Bundesliga, fue reemplazado de manera urgente el sábado por la DFB, pese a que «no es objeto de ninguna sospecha de corrupción», dijo el vocero de la DFB, Harald Stenger. El segundo es Felix Zwayer. Hoyzer habría indicado haberlo llamado antes de un partido de Segunda División entre Essen y Colonia para que «no levantara demasiado su banderín», según el Sueddeutsche Zeitung. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje