Ocho mil dólares es el máximo que pagará al cuerpo técnico
En la carrera por llegar al puesto de entrenador de los tricolores han quedado desde hace varias horas dos candidatos mano a mano, tal como adelantábamos en nuestra anterior edición. Aunque todavía se manejan cuatro nombres en algunos ámbitos, las chances de Wilmar Cabrera y Daniel Enríquez han disminuido sensiblemente por aspectos internos del club, mientras que Darío Pereira y Martín Lasarte llegan «cabeza a cabeza» como se dice en la jerga turfística al día en que podría definirse el tema.
Aunque luego de la reunión del pasado martes se dijo que la definición del nombre del nuevo entrenador tricolor llegaría en el día de hoy, las expresiones del presidente de la institución Eduardo Ache respecto a que no existen urgencias, podría determinar que hoy tampoco se elija al futuro entrenador.
De todos modos, podemos confirmar la afirmación vertida hace varios días, acerca de que el actual entrenador de River Plate, Martín Lasarte, ostenta una leve supremacía sobre el técnico nacido en Sauce.
La mitad
El economista Ache dejó en claro tras la anterior reunión que el próximo entrenador tendría que adaptarse a la realidad económica de la institución, al tiempo que había trascendido que los tricolores pretendían pagar al nuevo cuerpo técnico una cifra menor a la que ganaban De León, Arbelo y compañía.
En otras palabras, quien aspire a ser el nuevo técnico tricolor deberá aceptar un contrato que tiene como cifra tope la suma de ocho mil dólares (U$S 8.000) para todos sus integrantes, es decir, técnico alterno y preparadores físicos, teniendo en cuenta que en los últimos tiempos han sido dos los «profes» que trabajan a la vez con el plantel. Por ahora, resta despejar la duda si el salario de Ruben Sosa está incluido dentro de esta suma.
En caso que los parquenses confirmen esta cifra, estarían abatiendo casi al cincuenta por ciento el presupuesto mensual de los entrenadores, teniendo en cuenta que el grupo saliente que encabezaba el riverense tenía ingresos que oscilaban en los quince mi dólares.
En el seno de la Directiva alba, existían algunas dudas acerca de que Darío Pereira acepte un contrato de estas características, fruto de sus últimas experiencias laborales en Brasil que le reportaron cifras bastante más abultadas; si lo acepta será seguramente el próximo técnico de Nacional, pero esta condición es precisamente la que convierte a Lasarte en el candidato número uno.
A su vez, a los directivos albos preocupa establecer en el documento un período mínimo de duración del contrato, para que no suceda algo similar a lo que pasó con Ostolaza, a quien prácticamente hubo que pagarle más de indemnización que por el tiempo trabajado, según dijo a LA REPUBLICA uno de los once directivos del club.
Nadie habla
Lo que resulta más extraño en este cambio de conducción es el silencio total que se han impuesto los dirigentes, que no solamente no aportan elementos a los medios de comunicación, sino que tampoco se han contactado hasta el momento con ninguno de los aspirantes a llegar a la institución.
El último contacto oficial que existió fue la presencia de Wilmar y de Enríquez en la sesión de Directiva del pasado martes, aunque solamente ingresaron para tratar temas vinculados a las divisiones juveniles, pues con ninguno de ellos existieron otro tipo de conversaciones, como tampoco lo hubo hasta ahora con Lasarte.
Bajo cuerdas, el último contacto con alguno de los candidatos data del lunes último, cuando un directivo llamó en horas del mediodía a Darío Pereira para «sondear» si se encontraba afín a dirigir a Nacional. Nadie más volvió a contactarse con el ex técnico de Gremio y Paysandú, que se encuentra desde el jueves 23 descansando en las playas de Solymar.
Era viejo
La gran incógnita que se presentaba era conocer entonces, si no hubieron sondeos, cómo surgieron los nombres de las personas que acompañarían a Pereira en caso de que asumiera el cargo. Los nombres vinculados surgieron en una conversación mantenida con él hace casi tres años, cuando su nombre estuvo en danza junto a los de Víctor Espárrago y Daniel Carreño, a quien se confirmó finalmente.
En aquel momento, jugaba en contra de Darío su desconocimiento del medio local, por lo que se habló de la posibilidad de que lo acompañara como ayudante técnico Gustavo «El Zorro» Bueno, quien además de ser su primo dirigió casi todas las divisionales tricolores entre 1996 y 2000, e incluso llegó a dirigir en forma interina al primer equipo en un partido, luego del alejamiento del «Chino» Salvá y mientras se esperaba la llegada de Miguel Puppo.
Vale señalar, que en esta oportunidad Darío también lo convocaría para trabajar a su lado, junto al profesor Alberto Mena también. Eso sí, debe aceptar la suma propuesta. Lasarte espera. *
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