Caso Forlán: por un uruguay sin exclusiones
Terminada la Copa América diferentes jugadores de la Selección manifestaron su deseo de alejarse de la misma. El desgaste provocado por campañas dilatadas, los encontronazos vividos con la dirigencia, o la poca presencia en minutos en campo, llevaba a plantearse por parte de Montero, Rodríguez, Silva o Morales la posibilidad de «colgar la celeste».
Se llevaron a cabo diversas gestiones por el cuerpo técnico y los referentes del plantel, y finalmente no hubieron decersiones. Pasó el miniciclo que conformaban los encuentros frente a Argentina y Bolivia, y surge un nuevo planteo de alejamiento.
Es ahora Diego Forlán quien expresa su deseo de no ser convocado en la medida que no existan cambios en el actual «statu quo».
En este caso el accionar de Forlán dista mucho del expresado por otros jugadores con anterioridad. En los demás casos, los jugadores habían asumido una renuncia mediática. Los mismos anunciaban a través de diferentes medios de prensa su pensamiento en torno al tema.
Sin duda se buscaba generar un efecto determinado en la opinión pública. Quizás muchas veces se intentó autocolocarse en situación de víctima, para luego contar con el apoyo del público.
Forlán fue de frente, tomó el toro por las astas y encaró directamente al técnico Jorge Fossati.
El delantero celeste ha tenido a lo largo de las Eliminatorias una buena actuación. Su participación en la «era Carrasco» fue determinante con goles y grandes actuaciones. La llegada de Fossati lo ha ido sumergiendo.
Su presencia en Colombia fue con el partido ya liquidado. Forlán le puso onda, y a pesar de necesitar vacaciones, pidió ir a la Copa América de Perú.
Allí participó con buen suceso hasta que es mandado al banco para el match contra Brasil.
Es en ese momento, con aquel «aprete» de Montero y el Chengue, que informado por LA REPUBLICA, y negado casi unánimemente, y a la fecha es reconocido también en forma hegemónica, que comienza esta etapa final de la relación Fossati- Forlán.
No fue convocado para enfrentar a Ecuador por mutuo acuerdo jugador – entrenador, basado en que recién se había dado el pase al Villarreal.
Para el partido con Argentina, insólitamente forma parte del banco de suplentes, y es convocado al terreno de juego con un tres a cero en contra, que al momento del efectivo ingreso ya era un cuatro a cero.
Muestra dinámica, busca entrar en juego, transmite futbolística y anímicamente a sus compañeros, y gesta la reacción celeste.
La parcialidad celeste presente en el Monumental cuestiona a Fossati con posterioridad al encuentro por no darle más vida al rubio delantero.
Y cuando todos pensamos que Fossati le iba a recompensar su gran juego contra Argentina, con la titularidad en La Paz, debimos soportar que ni siquiera participara a lo largo de todo el encuentro.
Creemos que Forlán, por su dinámica y juego merece otro tipo de posibilidades que las que le brinda Fossati. Y cuidado que no manejamos otro tipo de motivos como sí lo hace la calle.
No podemos considerar relevante quien sea o deje de ser su representante, pero el público sí lo hace.
Ojalá que en el futuro se revierta la situación y podamos contar con Diego Forlán y todo otro jugador, que como el delantero, se caiga de maduro, deba estar en nuestro combinado. Esa será la mejor prueba de que no existen excluidos a priori. *
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