El libro del Picaflor
–Picaflor; ¿qué van a hacer ahora con Jorge Fossati que ganó un puntazo en La Paz?
-Perdón, creo que usted está llorando en un velatorio equivocado. El difunto no es el que usted piensa… El Picaflor no dijo nada que Jorge Fossati tenía que renunciar si perdía Uruguay en La Paz…
–Pero varios colegas suyos, daban como un hecho que ante una nueva derrota, iban a cesar al técnico de la selección.
-Es una versión que tuvo como génesis la opinión de varios dirigentes de los clubes. Con sentido común, pensaban que si a Carrasco lo habían cesado por las derrotas contra Venezuela y Perú, a Fossati debían hacerle lo mismo si perdía en La Paz.
–La mesa estaba servida, según me comentaron. Ya se conocía quién iba a ser su sucesor.
-El rumor ya estaba en la calle. El Troquílido conversó con un dirigente quien le expresó que si Fossati perdía por segunda vez consecutiva, iban a plantearle al Ejecutivo su renuncia. En ese esquema, iban a nominar en forma transitoria y precaria al gerente deportivo, Osvaldo Giménez para el partido contra Paraguay y luego, la idea era nominar a Hugo De León para el resto de la Eliminatoria.
–Fossati debe estar loco de la vida con Osvaldo Giménez; ¿no?
-Los datos que le pasaron al Troquílido es que Jorge Fossati ha cambiado su pensamiento respecto a los valores de Osvaldo Giménez. Hubo una serie de hechos que lo llevaron a tomar cierta distancia. Actitudes del gerente deportivo en temas puntuales que le provocaron disgusto. Un ejemplo de ello, fue la sanción que le aplicó Figueredo a los funcionarios de CAFO por haber regado el campo de juego el día del partido contra Ecuador. Cuando Fossati se enteró que Giménez había alimentado la sanción por la manija que le dio a Figueredo, cuando él sabía que la resolución de mojar el césped había partido del cuerpo técnico, a partir de ese momento, la opinión del técnico celeste respecto al gerente, cambió bastante. Si a eso le suma que Giménez era el candidato que se estaba barajando para subrogarlo en caso de un traspié contra Bolivia, está todo dicho.
–También está el incidente que protagonizó Giménez con el doctor Rienzi que le provocó un perjuicio a la selección.
-Es cierto y tiene razón…Giménez, relativizó el tema, le bajó el perfil al diferendo pero está claro que si Fossati le había solicitado colaboración al doctor Rienzi, el hecho que este haya dado un paso al costado por las declaraciones que formuló el gerente deportivo al programa de Kesman (Canal 12), no debe haber quedado muy satisfecho con este. A veces usted puede tener un trato cordial, respetuoso, civilizado con una persona, lo puede masticar pero nunca lo traga; ¿no?
–¿Y cómo hace Giménez para mantenerse en el cargo?
-Es la mano derecha de Figueredo…El principal informante del presidente. El hombre que se encarga todos los días de decirle donde pica la pelota. ¿Comprende? Cuando la señora de Figueredo necesita alguna gestión y su esposo no lo puede hacer, llama a Giménez y allí está el gerente deportivo como un soldado del fuego: siempre a la orden. Con estas credenciales, lo que menos importa es la capacidad profesional. Por eso se mantiene Osvaldo Giménez en la gerencia deportiva aunque desde que él ocupa el cargo, las selecciones nacionales no han ganado nada porque la clasificación al Mundial 2002, ya dijo Juan Ramón Carrasco porque se alcanzó. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad