El libro del Picaflor

–Picaflor ¿qué mensaje tiene para hoy?

–Los ecos de la «visita guiada» de Paco Casal al Palacio Peñarol siguen dando que hablar.

–Cuente, cuente que me interesa.

–La calentura del contador Damiani es mayúscula. El servicio de inteligencia interno de Peñarol está a la búsqueda de la información que permita hacer un informe final sobre quién o quiénes estuvieron detrás del «asalto» al Consejo Directivo.

–¿Por qué fue un «asalto», Troquílido?

–El «asalto» es en términos figurados. Fue el calificativo que mejor encontró el informante del plumífero para ilustrar la escena cuando Paco Casal, el Tano Gutiérrez y Humberto Schiavone ingresaron a la sala de sesiones del Consejo, cuando estaba reunido el cuerpo tratando temas del orden del día, con la ausencia justificada del presidente Damiani. Dicen que se vivieron momentos de mucha tensión en el recinto.

–Me cuesta creer que Paco Casal haya ido sin aviso a una sesión del Consejo Directivo de Peñarol. No lo creo capaz de ello.

–Usted es un bebé de pecho, no conoce a los muchachos de Divina Comedia. Ellos se manejan con códigos similares a los de la península itálica. Ingresaron al garaje, luego ascendieron al primer piso por el elevador exclusivo que pocos conocen y desembarcaron por la puerta de atrás de la sala de sesiones. No lo hicieron por la puerta de ingreso principal sino por la «trasera», por llamarlo de alguna manera. Sin la compañía de ningún funcionario del club, de pesados como se dice vulgarmente, desembarcaron en la sesión del Consejo y sacaron la artillería pesada de entrada nomás.

–¿Nadie los sacó quemando aceite por ese gesto de mala educación?

–El primero que les salió al cruce fue Juan José Ramos, el tercer delegado de Peñarol. Allí se suscitó el famoso dialogado en el cual Paco Casal le preguntó quién era él, a lo que el dirigente bancario le retrucó que era un ilustre desconocido que se manejaba con códigos de buena educación.

–¿Es cierto que Juanjo Ramos le dijo a Paco que si ganaba el Frente Amplio, él iba a estar en la DGI y lo iba a partir al medio?

–Mire, en honor a la verdad El Picaflor no obtuvo el testimonio de Ramos para afirmárselo. Sí escuchó ese comentario en la voz de otros periodistas que se refirieron al episodio. Lo que sí se sabe es que hubo dirigentes de Peñarol que prepararon todo, que estaban en conocimiento de que Paco Casal iba a llegar en forma sorpresiva –para la mayoría de los consejeros– y traicionaron a sus compañeros. Por eso el contador Damiani se refirió a que fue una visita guiada. La verdad que si los dirigentes de Peñarol las tienen bien puestas tendrían que someter a Tribunal de Honor al socio Francisco Paco Casal por haberse extralimitado en sus derechos. Su comportamiento estuvo más cerca del de los muchachos de la cosa nostra que del de un socio con 40 años en el registro de la institución. *

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