Marcelo Bielsa: "La energía ya no existía"
El entrenador Marcelo Bielsa presentó ayer su renuncia a la selección argentina, pese a conquistar hace dos semanas la medalla de oro en los Juegos Olímpicos Atenas-2004.
La selección también marcha como escolta de Brasil en la eliminatoria para el Mundial de Alemania-2006, pero no logró aún establecer un romance con el exigente público argentino.
La renuncia de Bielsa fue confirmada a la tarde por Julio Grondona, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y vicepresidente de la FIFA, quien señaló que la salida del DT se produjo por el «desgaste lógico del puesto».
Rafael Bielsa, canciller argentino y hermano del DT, aseguró que la renuncia de su hermano no lo sorprendió, al señalar «está dentro de su lógica».
Más tarde, y en conferencia de prensa, cercano a la hora 20.00, el popular «loco» manifestó: «Los motivos son muy simples, muy sencillos, y es la falta de energía». En sus declaraciones, el estratega se mostró más locuaz y aliviado que de costumbre.
Bielsa sostuvo que la decisión la había empezado a madurar al regreso del partido con Perú (ganó Argentina 3-1 en juego por la octava jornada de la Eliminatoria) y que pudo verificar la carencia de «ese impulso que se necesita, por la estatura, dimensión e importancia del trabajo de dirigir la selección».
«Después del último partido en Lima noté que la energía que exige absorber todas las tareas de la selección, que demanda gran responsabilidad y gran contracción, ya no existía», subrayó el entrenador albiceleste.
Bielsa, de 49 años y DT del seleccionado albiceleste desde setiembre de 1998, finalizó su ciclo de manera sorpresiva, cuando la victoria que obtuvo Argentina en Atenas había apagado los cuestionamientos.
Con el cargo sin un sustituto a primera vista, los medios deportivos manejan la posibilidad que ante Uruguay, por la novena fecha de la Eliminatoria Sudamericana dirija interinamente Hugo Tocalli.
Seis años de vaivenes, una debacle y una gloria olímpica
El ciclo de Marcelo Bielsa al frente de la selección argentina estuvo signado por seis años en los que logró más triunfos que derrotas, pero sufrió una debacle en el Mundial de Corea del Sur y Japón-2002 y alcanzó la gloria con la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Atenas-2004.
Bielsa asumió como DT de la selección argentina en setiembre de 1998, con el cartel de haber sacado campeón a equipos locales como Newell’s Old Boys (1990-1991 y 1992) y a Vélez Sársfield (Clausura-1998).
En sus seis años al frente del equipo albiceleste, los números indican que completó 70 partidos, con una marca de 43 victorias, 16 empates y 11 caídas, con 127 goles en favor y 63 en contra.
Bielsa recibió un fuerte reconocimiento internacional y fue elegido en 2001 como el mejor seleccionador nacional del mundo por la Federación Internacional de Historia y Estadísticas de Fútbol (IFFHS).
Carlos Bianchi y Héctor Cúper, en primera fila como herederos
El exitoso Carlos Bianchi, habituado a dar vueltas olímpicas como director técnico, y Héctor Cúper, que estuvo al borde de la gloria sin alcanzarla al frente de Inter de Italia y Valencia de España, son los candidatos a heredar el puesto que dejó vacante Bielsa.
Otro nombre que resonó en las últimas horas fue el de Carlos Salvador Bilardo, con quien Argentina ganó el Mundial de México-1986 y fue subcampeón en Italia 1990, pero aún son conjeturas sin asidero.
El nombre de Bianchi como futuro conductor del seleccionado viene sonando con insistencia en el círculo íntimo de la AFA, desde el momento en que Bielsa mordió el polvo con el equipo que quedó eliminado en primera ronda en el Mundial de 2002.
Bianchi, de 55 años, inició su carrera como jugador en Vélez Sarsfield a mediados de 1967, para llevar sus goles sucesivamente a los franceses Stade Reims, París Saint Germain, Racing Estrasburgo y Niza.
En Stade Reims se convirtió en entrenador, dirigió a Niza y en 1992 se hizo cargo del plantel de Vélez al que llevó a ganar dos veces el torneo local.
Con los velezanos ganó por primera y única vez la Copa Libertadores de América y la Copa Intercontinental en 1994.
Sin embargo en 1996, Bianchi no tuvo en Roma la suerte que pretendían los dirigentes del club italiano al que debió abandonar sin posibilidades de revancha, hasta que su ingreso en Boca Juniors marcó quizá la etapa más exitosa de un entrenador en clubes argentinos.
De su mano, Boca recuperó un protagonismo internacional negado durante más de dos décadas y, además de los triunfos locales, ganó las ediciones de 2000, 2001 y 2003 de la Libertadores y la Intercontinental de 2000 y 2003. Tras perder en definición por penales la final de la Libertadores-2004 ante el colombiano Once Caldas, Bianchi abandonó la conducción del equipo e inició un período de descanso. *
Te recomendamos
cuatro veces
Uruguay: el tetracampeón que la FIFA reconoce y la historia avala
La discusión sobre los títulos mundiales de la Celeste vuelve a encenderse, pero los documentos oficiales y la propia casa madre del fútbol respaldan una verdad inobjetable: Uruguay luce 4 estrellas y tiene derecho a hacerlo.
Compartí tu opinión con toda la comunidad