Peñarol aprobó el primer examen copero con Bueno muy Bueno
Los aurinegros lograron tres puntos de oro en el partido de ida ante Danubio por la Sudamericana, en un resultado bastante apretado, fundamentalmente por lo que dejó de hacer Peñarol en el complemento y lo que hizo el equipo de la Curva para remontar el score adverso.
Peñarol pisó fuerte en la cancha, porque antes de que el segundero recorriera la primera media vuelta del cronómetro, ya estaba en ganancia y gritando el gol de Carlos Bueno, tras una corrida espectacular de Diogo por derecha, un centro medido a la cabeza del goleador y éste que sin compasión batió a Barbat, que salió muy mal en la incidencia.
Pero lo de los carboneros no quedó ahí, porque siguieron jugando al toque, arrancando los tradicionales olé de la tribuna, precisamente ante un equipo exquisito con el trato de balón como Danubio.
Peñarol debe haber jugado los mejores 15 minutos en lo que va del año. año, hasta que otra corazonada del jugador más mediático de los últimos días posibilitó el segundo grito atronador de la hinchada. Centro al área y Bueno –despierto– cabeceó por encima de Barbat- que volvió a salir a destiempo y la pelota entró picando mansita al arco danubiano.
Los de la franja superados y totalmente sorprendidos no atinaron a nada para frenar la avalancha aurinegra, que se generaba por todos lados, con Bueno «insoportable» para marcarlo, debiendo apelar a las patadas y empujones para frenarlo, Leal corriendo a todas las pelotas, Cedrés siendo el cerebro y el que manejaba la pelota con toques y cambios de frente y con Diogo subiendo como flecha por derecha imparable durante todo el primer tiempo.
Pero además los volantes de marca Césaro y Pereira, no solo quitaban balones a discreción sino que lo entregaban en buena forma. Peñarol estaba para más y la hinchada exigía.
Y pudieron llegar más porque Bueno de cabeza, Cedrés-Pereira de lejos amenazaron con hacer caer la estantería del Hipódromo, pero el tercero no llegó y Peñarol se fue al vestuario, pletórico de alegría y con los hinchas gozando como locos por esta demostración de fútbol.
Sin embargo, la segunda escena de esta película nos depararía ciertas sorpresas porque Danubio, seguramente a instancias de la arenga del entrenador, asumió definitivamente el rol de protagonista, que le dio el hecho de ser el mejor en la primera parte del año y lo arrinconó a Peñarol.
Ya no aparecieron los toques sutiles, las corridas, los piques y el partido se volcó decididamente a la cancha aurinegra.
Apenas Leal en un contragolpe pudo mandar el tercero pero el palo negó esa posibilidad.
Después Danubio, que se soltó e hizo de las suyas hasta llegar al descuento antes de la media hora por parte de Risso.
Le quedaba un cuarto de hora para transformar un martirio prácticamente en una hazaña y por más que por momentos estuvieron «ahí, ahí» el empate no llegó y el que festejó en la fría noche del Centenario fue Peñarol. *
DANUBIO 1
Luis Barbat (3)
Luciano Barbosa (5)
Jadson Viera (5)
G.Rodríguez (5)
Jorge Anchén (4)
Walter Gargano (5)
Omar Pouso (5)
Pablo Lima (5)
Ignacio González (4)
Ignacio Risso (5)
Diego Perrone (4)
DT: Gerardo Pelusso.
Suplentes: Michael Etulain, Walt Báez, Diego Rariz, Ribair Rodríguez y Juan Salgueiro.
Cambios: 61’Gonzalo Gutiérrez (4) por Ignacio González; 86`Carlos Grosnile (-) por Jorge Anchén
PEÃAROL 2
Federico Elduayen (5)
Luiz Nunes (5)
Joe Bizera (5)
Jean J. Pierre (6)
Carlos Diogo (7)
Fabián Césaro (5)
Daniel Pereira (6)
Cristian Rodríguez (5)
Gabriel Cedrés (6)
Sergio Leal (5)
Carlos Bueno (8)
DT: Diego Aguirre.
Suplentes: Juan Obelar, Daniel Hernández, Guillermo Díaz, Mario Leguizamón, Alejandro Reyes y Gerardo Larrosa.
Cambios: 74′ Jorge Serna (-) por Sergio Leal
DETALLES
Goles: 1′ y 12′ Carlos Bueno (P), 71′ Ignacio Risso (D)
Tarjetas amarillas: 43′ Walter Gargano (D), 93′ Daniel Pereira (P) y Luiz Nunes (P).
Jueces: Sergio Komjetán(4), Edgardo Acosta y Marcelo Gadea.
Cancha: Estadio Centenario.
Público :15.000
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