Grupo Casal quiere arreglar litigio para vender a Bueno
El Grupo Casal movió las piezas en forma rápida para tratar de evitar profundizar las heridas que generó el frustrado pase de Carlos Bueno al Mónaco de Francia y a través de Nelson Gutiérrez solicitó una entrevista con el presidente contador José Pedro Damiani.
Fuentes confiables de Peñarol adelantaron a LA REPUBLICA que la comunicación del vicepresidente de Tenfield SA, que ha participado de las negociaciones con el club a expreso pedido de Paco Casal, se realizó en medio de la guerra mediática de los faxes.
El Grupo Casal, consciente de que ha quedado muy mal parado ante la parcialidad de Peñarol y la afición deportiva en general por haber impedido el viaje de Carlos Bueno a Francia, ahora quiere reparar en parte el daño y viabilizar la transferencia.
La estrategia de Casal es negociar al futbolista en el mismo dinero que el Mónaco de Francia estaba dispuesto a pagarle líquido a Peñarol, o sea U$S 3.000.000.
Una situación idéntica se vivió cuando River Plate tenía colocado a Carlos Diogo al Udinese de Italia por la actuación directa del presidente Ernesto Matteo y tras bloquear la operación, el Grupo Casal le terminó comprando al futbolista en el mismo dinero que el club italiano le pagaba a los darseneros.
Peor el daño que la enfermedad
Como hay dirigentes de Peñarol que están muy molestos por la actuación del empresario Casal, que el 5 de julio estaba ofreciendo los servicios del delantero sin el consentimiento de la institución y consideran que el club debería declarar en rebeldía a Bueno, el Grupo Casal quiere evitar la drástica medida. La rebeldía de Carlos Bueno impediría al futbolista a mantenerse en forma física adecuada, competir, participar de la Selección Nacional, lo que perjudicaría su cotización y nivel deportivo. Ante este riesgo, Gutiérrez ya movió las piezas, llamó al contador Damiani por teléfono para ir preparando el camino y reanudar las negociaciones.
Hay dirigentes de Peñarol que entienden que debe superarse el incidente y procurar mejorar las relaciones pero el presidente Damiani sigue firme en su posición de «no arrodillarse» ante el poder de Paco Casal y defender los intereses económicos de la institución.
Los aurinegros podrían denunciar la maniobra de Paco Casal que abortó el pase de Bueno de club a club, el empresario podría perder la credencial como Agente de Jugadores que le otorgó la FIFA.
Si los dirigentes de la AUF no estuvieran sometidos al poder y los intereses de Tenfield SA, deberían actuar de oficio y denunciar ante la Cámara de Disputa de la FIFA la intervención mal intencionada de Paco Casal pero es obvio que miran para el costado por miedo a represalias del empresario. *
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