El libro del Picaflor

Picaflor ¿qué información tiene para hoy?

–Usted sabe que en la Asociación siguen persiguiendo a los informantes del Troquílido. No hay oportunidad en la cual no adviertan a los dirigentes, delegados, integrantes del club de amigos, que contactarse con El Picaflor es un peligro, un pecado capital.

¿Y usted cómo se entera de estas cosas?

–Porque los mismos que participan de las reuniones se contactan con el plumífero y lo ponen al día en materia informativa. Hace pocos días hubo un cónclave en el cual participaron los dos presidentes de las Mesas Ejecutiva (Primera y Segunda División Profesional), otros integrantes de los cuerpos, delegados, dirigentes, además del titular de la AUF, Eugenio Figueredo y el gerente deportivo, Osvaldo Giménez.

¿Qué pasó?

–En un momento de la conversación, en rueda de amigos, Figueredo le recordó a los presentes que no hablaran más con El Picaflor. «No le pueden dar más información. No le den más información porque nos va a matar a todos. No puede ser que lo que hablemos aquí con ustedes, después lo publique él que nos quiere matar«, exclamaba el presidente de la Asociación.

–¿Y los demás qué decían?

–Nada. Se miraban entre ellos, consentían con sus cabezas y nada más. Varios de ellos, después levantaron el teléfono y le contaron con lujo de detalles lo que hablaron con Figueredo. «El está desesperado, muy intrigado, cómo puede ser que te llegue información y documentación de la Asociación. «Primero, pensaban que era Cáceres (Fernando) el funcionario que echaron porque decían que te pasaba la información. Trasladaron a Sureda a CAFO, porque según Osvaldo Giménez, era tu informante y vos los seguís matando. Esto a Figueredo lo mortifica todos los días cuando lee LA REPUBLICA«, comentó el informante…

Como dice la canción: «traición a la mexicana».

–Figueredo sigue perdiendo el tiempo buscando a los informantes del Troquílido. Ese hermoso tiempo lo debería utilizar en encontrar soluciones económicas para los clubes y la Asociación. Debería morirse de vergüenza por presidir una Asociación con 104 años de historia, donde hay cientos de futbolistas que están ganando salarios mensuales de U$S 30 por mes. Ni en Africa, que es el continente más pobre del planeta, los futbolistas profesionales perciben un salario indigno, de hambre. Y en vez de preocuparse por corregir esa situación, le pidió asesoramiento al doctor Olmos para burlar el convenio que firmaron en marzo con la Mutual.

–¿Cómo?

Como acaba de escucharlo. En las últimas horas, Olmos le aconsejó a Figueredo y a los integrantes de la Mesa Ejecutiva de Segunda División que, como en el documento que firmaron con la Mutual no se establece a partir de qué momento era obligatorio el pago de tres salarios mínimos nacionales a los jugadores de la Segunda División Profesional   «el asesor legal de la Mutual se durmió en este tema», ahora intentarán patear la pelota para adelante, argumentando que los clubes tienen plazo hasta el 15 de enero de 2005, para pagarle los dos salarios pendientes a los futbolistas. La AUF no se merece tener un dirigente que sólo piense en sus privilegios personales, sin importarle un bledo que los verdaderos actores del negocio ganan sueldos de $ 550 líquidos, como está ocurriendo en la actualidad en la «B». *

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