Benoit le dijo adiós a la malaria
Recién cuando el camerunés Angbwa Benoit anotó el cuarto gol en el segundo minuto adicional los tricolores pudieron respirar tranquilos, con la conquista de una victoria muy valiosa, que sirve para la tabla, pero también por la forma en que se dio para que el equipo y fundamentalmente su entrenador salgan del pozo en el que se sumió en las últimas fechas.
El africano festejó largamente la conquista, cumpliendo un ritual que seguramente tenía prometido luego de recuperarse de la enfermedad que lo aquejó, malaria, un par de meses atrás.
Benoit había tenido minutos antes otra chance favorable que le tapó el meta Bordad, pero pudo festejar su gol junto a su compañero y amigo Alain Nkong, que entró para jugar los últimos cinco minutos del encuentro.
Muy pocos espectadores (unos ochocientos) presenciaron uno de los mejores partidos del Clasificatorio, ya que apenas se vendieron alrededor de seiscientos boletos para la Tribuna América, la única habilitada en la ocasión. El cotejo puede llegar a quedar en la historia como uno de los de menor concurrencia disputado por un equipo «grande» por un torneo oficial.
Algunos de los fanáticos albos, los que habitualmente se ubican en la Tribuna Amsterdam cumplieron «el sueño del pibe», ya que concurrieron a «la tribuna más cara» por la inhabilitación de las demás.
La nota insólita del encuentro la puso una pancarta blanca con letras negras, que rezaba «Fossati: Sebastián Fernández es uruguayo», aludiendo al juvenil de Miramar Misiones que entró en el segundo tiempo en sustitución de Ricardo Varela. Amigos o familiares seguramente del joven pretenden la citación del jugador a la selección.
Precisamente «El Raviol» Varela volvió a amargarle la noche por momentos a Nacional, anotando los dos goles de su equipo, elevando a tres la cantidad de tantos consecutiva, ya que el año pasado también había sido en el Clausura el verdugo de los tricolores.
La mayor pena para Ricardo fue no haber podido jugar junto a su hermano Gustavo, que entró cuando ya no estaba en el campo.
Nacional llegó a veinticuatro goles en el Clasificatorio, con la particularidad de que Luis Romero anotó el primero de su cuenta personal, mientras su compañero de ofensiva Alexander Medina llegó a catorce, por lo que comparte el liderazgo de la tabla de goleadores junto a Ximénez y Bueno.
Otro de los aspectos que sorprendió a muchos fue la variante táctica que ordenó el técnico de Nacional en el último cuarto de hora. Ostolaza ya había mandado al campo a Daniel Leites en lugar de Cichero, y como no tenía más hombres de defensa entre los suplentes, ordenó al delantero Luis Alberto Romero que se retrasara hacia ese sector para jugar los últimos minutos. Romero debutó con éxito en su función de zaguero restando varios balones en su área. *
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