Más de cuarenta ómnibus acompañaron la caravana
Cuarenta ómnibus repletos con hinchas danubianos coparon la ciudad de Colonia del Sacramento. Unos 3.500 espectadores danubianos se hicieron sentir en el Estadio Alberto Suppici y el equipo de Gerardo Pelusso se sintió locatario en tierras colonienses. Después del festejo y la vuelta olímpica, una caravana de ómnibus y automóviles acompañaron a la delegación franjeada hasta la sede donde el festejo se extendió hasta la madrugada.
Los parciales danubianos corearon constantemente el nombre del entrenador Gerardo Pelusso, en señal de aprobación a esta notable campaña. También el nombre del ídolo Ruben Fernando «Polillita» Da Silva fue coreado por la multitud de parciales que estuvieron en Colonia.
Los hinchas de Danubio desde muy temprano se acomodaron en las tribunas del Estadio coloniense. Llenaron dos tribunas y parte de una tercera, la que quedaba atrás de uno de los arcos.
A los franjeados les alcanzaba con un punto para ser campeones o que Sportivo Cerrito perdiera unidades. Los goles de Liverpool ante Cerrito que fueron anunciados por la red de altavoces fueron festejados por los parciales danubianos en el primer tiempo como si fueran goles de su equipo.
A pesar del mal tiempo y la intensa lluvia que hubo por momentos en Colonia, la concurrencia al estadio fue magnífica, incluso los colonienses acompañaron a su equipo. El segundo tiempo del partido se jugó con luz artificial porque dentro del campo de juego realmente se veía muy poco.
Cuando Larrionda pitó el final se desató la locura. Los parciales comenzaron a ingresar por detrás de uno de los arcos. La policia -en vano- intentó «tapar»la boca de ingreso de danubianos. Terminaron entrando casi el 95% de la gente que estaba en esa tribuna.
La copa después de ser entregada al capitán Pouso paseaba de mano en mano. Allí se entreveraron jugadores e hinchas que querían tener el preciado trofeo al menos un ratito.
Algunos de los jugadores terminaron prácticamente en slip porque los hinchas querían quedarse con los trofeos (indumentaria) como recuerdo de una notable tarde.
Los hinchas danubianos ya se sentían campeones. En el transcurso del partido y atrás de uno de los arcos, había una bandera con una leyenda que rezaba «Danubio campeón 2004″. El sueño de los parciales se hizo realidad.
El vestuario visitante fue todo alegría en una jornada gloriosa para la institución de la Avenida 8 de Octubre. Los futbolistas cantaron, saltaron y tiraron agua en el vestuario exteriorizando así su enorme felicidad por este título. Después del festejo los futbolistas pusieron temas musicales tropicales para celebrar, como es costumbre en cada encuentro que el equipo disputó en el Clasificatorio.
Varios parciales quisieron ingresar al vestuario del campeón pero no se les permitió. En el vestuario estaban futbolistas, dirigentes y periodistas que cumplieron con su labor de realizar entrevistas para los diarios, televisión y radios.
Según pudo saber LA REPUBLICA que consultó a varios hinchas de Plaza Colonia, estaban contentos con el empate porque era ante el líder invicto. El punto que ganó el conjunto de Gustavo Matosas fue importante pero la situación sigue siendo complicada porque hasta el momento la escuadra placista estaría jugando el Torneo Permanencia. Cabe recordar que el equipo que gane el Permanencia, tendrá el derecho a disputar la próxima edición de la Liguilla Prelibertadores de América.
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