SE RESPIRA OTRO CLIMA EN LA INTERNA DE LA SELECCION

Montero y el "Chengue" Morales asumieron liderazgo

La goleada que nos propinó Colombia marcará un antes y un después en las presentes eliminatorias hacia Alemania 2006. Y la misma se da a todo nivel, tanto en materia directriz como en la interna celeste.

En lo que se refiere a la convivencia y los relacionamientos internos de los jugadores, LA REPUBLICA está en condiciones de informar, sin querer entrar en polémicas o alterar el normal funcionamiento del equipo, que una amplia mayoría de los jugadores que integran el plantel seleccionado no quiere a Alvaro Recoba como capitán y menos aún lo identifican como un líder.

El propio entrenador Jorge Fossati luego del partido con Colombia en conferencia de prensa manifestó: «No se puede inventar un líder si no lo hay».

Solamente un jugador del actual plantel se identifica con la personalidad de Recoba y el futbolista es Antonio Pacheco. Los demás, si bien no lo rechazan, no lo toman como el capitán del equipo.

De todas formas, el «aire» parece haber cambiado en los últimos días con la llegada de Paolo Montero y Richard Morales, quienes naturalmente tomaron para sí el liderazgo del grupo que disputará la Copa América en Lima.

Los entrenamientos son más exigentes, se respetan los horarios, se habla de fútbol en la concentración y otros temas secundarios y frívolos como autos, ropas, relojes, etc. quedaron de lado.

Al decir de una fuente calificada, el «entrenamiento invisible» es muy importante y estos nuevos jugadores están decididos a cambiar el rumbo de la selección nacional.

Sin embargo la decisión de Jorge Fossati para el partido con Ecuador no es sencilla, porque Recoba y Montero no tienen «feeling», lo han demostrado en otras oportunidades y por más que se haya dicho que las asperezas están en el olvido, el brazalete de capitán es uno solo.

 

Concentrados al bajar del avión

El técnico Jorge Fossati, en el ánimo de cambiar la pisada, también instrumentó algunas medidas con vistas al partido con Ecuador, pactado para el 5 de setiembre en Montevideo. Concretamente expresó que los jugadores del exterior «apenas lleguen al aeropuerto, que le den un beso al papá, al tío y se vienen enseguida al Complejo».

Esta declaración tiene directa relación con una situación vivida por cinco jugadores de la selección nacional que cuatro días antes del partido con Perú «amanecieron» en una discoteca céntrica de Montevideo.

Uno de ellos en particular, mantuvo un incidente con otro joven, lo que determinó que no fuera a entrenar esa mañana con su club (dicho futbolista el día anterior había sido autorizado a jugar por su equipo en el torneo Clasificatorio en ese fin de semana).

Por lo tanto Jorge Fossati quiere cortar por lo sano y evitar que este tipo de situaciones se repitan en el futuro, por eso la concentración será más amplia que en oportunidades anteriores.

Mientras tanto, desde el punto directriz, tanto el Consejo Ejecutivo de la AUF como los 18 clubes de Primera División, se dieron cuenta de que el fútbol uruguayo necesita cambios, tanto en la actividad interna como así también la selección nacional.

Por este motivo ayer se llevó a cabo una reunión en la que participaron los clubes y los neutrales para comenzar a transitar un nuevo camino que nos permita competir en igualdad de condiciones con los demás competidores de Sudamérica y evitar los bochornos de las últimas tres presentaciones de nuestra selección en las eliminatorias. *

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