Gallo-Vita ganaron en Tacuarembó
Por MARCELO BENITEZ
Por caminos cercanos a la ciudad de Tacuarembó y con un hermoso trazado dibujado en el Balneario Iporá, se corrió el fin de semana la 5ª Rodada de los Campeonatos Nacionales de Rally. La competencia que tuvo 10 tramos clasificatorios, de los cuales 6 se corrieron en el especial del balneario, fue dominada de principio a fin por el binomio integrado por Jorge Gallo y Francisco Vita. El sábado los 20 autos participantes recorrieron con muy buen marco de espectadores 3 pruebas especiales, mientras que en la 2ª etapa se corrieron las restantes en una jornada donde como invitada especial apareció la lluvia.
La carrera
Jorge Gallo se mostró intratable con sus rivales desde el comienzo y logró ventajas de más de un segundo por kilómetro, lo que hizo indescontables las diferencias ya al cierre del primer día de carrera.
Sin preocuparse por eso, Enrique Pereira y Juancho Antelo, aprovecharon la deserción de Manuel De Barros y llevaron al Citroën Saxo hasta la 2ª posición del Clasificador General Final, logrando la victoria dentro de la Clase A6, reservada a autos de hasta 1.600 cc.
Dentro de esa división y por las posiciones intermedias, pelearon a muerte Diego Vigorito, Carlos Benech y Ricardo Lemos, poniendo la cuota de incertidumbre a lo que fue el sector más disputado de la carrera. Entretanto, el binomio de Sarandí del Yi, integrado por Luis Landa e Ignacio Aramburu, volvió a mezclarse en las posiciones de privilegio, cerrando –tras circular a muy buen ritmo– una excelente gestión.
En el Turismo Nacional hasta 1.400 cc, Pedro Reyes y Federico Titakis ganaron nuevamente con comodidad, aunque en la 1ª jornada las cosas no parecían fáciles dadas las ventajas que acumulaba Pablo Pereira en un Citroën AX que lucía esplendoroso.
Abandonos e inconvenientes
Este no es un rally fácil, más allá de que en esta oportunidad las autoridades del CUR hicieron las cosas muy sencillas con el fin de favorecer a los participantes. Los caminos que propone Tacuarembó son todos buenos y en las cercanías se podría hacer un campeonato entero pero las opciones todas son de competencias complicadas –para fundamentalmente– quienes no las tienen claras y a sus máquinas en perfecto estado. Por eso, como sucede siempre en un rally de verdad, los porcentajes de abandono e inconvenientes fueron muy altos. Dentro de este contexto, lo más destacable ha sido el vuelco de Bruno D’Antonio y Luis Manzo, un fuera de ruta de Benech-García (ambos sucedidos el domingo) y los inconvenientes mecánicos de Gustavo Paiva, que ya desde el sábado no nos permitieron disfrutar de lo que propone –en una categoría de pocos participantes pero competitiva al máximo–, quien es hoy el mejor piloto del rally nacional.
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