El línea denunció a Machado porque lo acusó de ser "rayado"
Cuando el partido llegaba a su punto más emotivo y Nacional presionaba en busca del segundo gol -a la vez que los contragolpes de Fénix eran temibles-, los tricolores hipotecaron su chance de ganar el partido quedando con nueve hombres dentro del campo, y además con un estado anímico fatal para sus intereses, que bien pudo llevarlos a más expulsiones.
La incidencia ocurrió a los 91´ (Komjetán había descontado cuatro), luego de una jugada de Andrés Aparicio en la que éste habilitó a Luis Romero, y en el preciso momento que el delantero se enfrentaba mano a mano con el arquero De León, el segundo línea Antonio Braga sancionó una posición adelantada que dejó enormes dudas en el Centenario.
Al enterarse de la sanción Romero respondió con un claro de disconformidad levantando los brazos, y aparentemente también dejó escapar un insulto. El asistente de Komjetán inmediatamente levantó su bandera para denunciar al atacante tricolor, por lo que el árbitro decretó su expulsión del campo de juego.
Airados, los demás futbolistas albos rodearon a Braga para protestarle por su denuncia, en momentos que una nueva tarjeta roja apareció en manos del árbitro, esta vez para Fernando Machado, por algún motivo imperceptible desde la tribuna. La determinación terminó de ofuscar a jugadores y parciales de Nacional, que culminaron el cotejo dominados por el nerviosismo al ver que la victoria se le escapaba a su equipo.
Consultado en zona de vestuarios sobre los motivos de su expulsión, el defensa albo Fernando Machado expresó que el línea «me dijo que le hice gesto de rayas» (aludiendo al diseño de la camiseta de Peñarol) ante lo cual le respondió: «¿Y si te hago el gesto de rayas qué…?». Según el zaguero de Nacional, el árbitro le contestó «te tengo que expulsar».
Machado reconoció que «sí, le hago ese gesto, pero le puedo estar diciendo que es una cebra y porque le diga que es una cebra no me puede expulsar… capaz que es hincha de Peñarol y se sintió aludido».
El zaguero se refirió también a la expulsión de su compañero Luis Romero, comentando que -el línea- «está a treinta metros de él y dice que lo insulta, se quiso hacer el héroe de la película».
A pesar de la magnífica tarde sabatina el público no acompañó como el cotejo lo merecía, seguramente porque el público tricolor «se reservó» para presenciar el cotejo del martes próximo ante El Nacional de Quito, en el que su equipo puede obtener el pasaje a la segunda ronda de Copa Libertadores.
A poco de empezar el cotejo surgieron algunos incidentes entre hinchas de Fénix y funcionarios policiales en la Platea América, que afortunadamente fueron rápidamente controlados sin que pasara a mayores.
Luego del gol albivioleta, a los 34´, el juez del partido sacó tarjeta amarilla a Fabián Estoyanoff, aparentemente por provocar en el festejo del tanto a los hinchas albos ubicados en la Tribuna Amsterdam, también a raíz de dibujarse sobre su pecho líneas verticales, recordando su pasado carbonero.
Esto provocó que el popular «Lolo» se ganara una de las mayores rechiflas de la tarde, cuando fue sustituido por Guerra faltando siete minutos para el final del partido.
En contrario, la mayor ovación tuvo lugar casi enseguida, cuando Ostolaza decidió llamar a Ruben Sosa para ingresar al campo y hacer su debut oficial en el Nacional 2004.
Ya desde los doce minutos del segundo tiempo la hinchada alba estaba coreando el nombre del ídolo tricolor, solicitando al técnico su ingreso, que finalmente se produjo a los 83´ de juego.
Precisamente, el doloreño que conduce a Nacional se retiró con sabor amargo por segunda vez consecutiva luego de un inicio de temporada plagado de éxitos. Ante Fénix registró su segundo traspié seguido, luego de perder ante Danubio en Jardines en la fecha anterior.
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