Muerto el Rey viva el Rey
Culminado el ciclo de Juan Ramón Carrasco, la designación de Jorge Fossatti al frente de la selección uruguaya supone una muestra de «coherencia a la uruguaya».
Mas allá del entusiasmo relativo popular que supuso la designación de Carrasco, la trayectoria del técnico al frente del combinado dejó, a no dudarlo, un dejo amargo.
A la selección le terminó faltando fútbol, equilibrio, humildad, pero por sobre todas las cosas «feeling» con la gente, con el público, con «el uruguayo medio».
Sin duda, una vez más el Ejecutivo de la AUF, en su permanente tarea de equilibrista, no hizo oídos sordos al público, y con la destitución de Carrasco se puso una vez más en sintonía con la afición. Tuvo la sensibilidad que el propio técnico tendría que haber tenido, pero como dice el dicho «no se le puede pedir peras al olmo».
Una vez determinado el alejamiento del cargo de Carrasco luego del mayor bochorno del fútbol uruguayo en más de cien años de historia, la dirigencia del fútbol tenía que decidir «el sucesor». Allí se podría haber optado por un técnico «picapedrero», pero no, se decidió por el fútbol atildado que pueda inculcar Fossatti.
Contra el panorama canchero, sobrador y soberbio del anterior cuerpo técnico surge Fossatti.
Y Fossatti, desde su época de jugador en adelante, se ha caracterizado por muchas cosas, pero por sobre todas las cosas por su perfil bajo, y su imagen de buen tipo.
El nuevo técnico de nuestra selección reúne características tales como para darle un soporte básico para su accionamiento, como es caerle bien a la gente, o por lo menos no despertar ánimos adversos ante su sola presencia.
Muchos podrán decir que se dio por tierra con un proceso revolucionario. Pero surge esta duda, ¿quién fue el primer técnico que trabajó con tres en el fondo en lugar de la típica línea de cuatro del fútbol uruguayo? ¿Quién fue el técnico más ofensivo del quinquenio aurinegro?.
Para un técnico uruguayo es un gran galardón ser nominado entrenador de la selección uruguaya. Es en esa situación de máxima gloria, que Fossatti se autodefinió como un hombre de oídos abiertos. Aclarando que no va a ceder su responsabilidad en el ejercicio del cargo se mostró receptivo. Las comparaciones huelgan.
Como al inicio de todo proceso, el crédito está otorgado. Esperemos que no se dinamiten en la marcha los puentes que unen a la afición con la camiseta celeste. *
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