Venezuela se llevó lo que vino a buscar: la victoria
Venezuela vivió anoche una jornada inolvidable en su historia futbolística, al derrotar a Uruguay por primera vez en el Estadio Centenario, colocándose muy bien en la tabla de posiciones de la eliminatoria. Los «vinotinto», previo al partido, realizaron su charla técnica en el Sheraton, hotel que eligieron para concentrar, donde su técnico Richard Páez definió los titulares, suplentes y los dos jugadores que quedaron fuera del plantel, en este caso Alejandro Moreno y Andrés Rouja. Cerca de las 17.55 horas partieron rumbo al coloso de cemento, custodiados por dos patrulleros y un par de motos policías y algunos autos con hinchas que seguían a su representativo. En el camino, los hinchas celestes que en buen número iban rumbo al cotejo, no desaprovecharon la oportunidad de mostrar diferentes banderas celestes y gritarle alguna cosa acerca del encuentro que estaban por disputar. Los venezolanos en ningún momento se molestaron o incomodaron por la situación y se dedicaron a saludar a los pocos coterráneos que encontraban en su camino.
A las 18.05 arribaron los caribeños al Centenario, ingresando rápidamente al vestuario visitante donde comenzaron a prepararse para el cotejo, evitando cualquier clase de cruce con los hinchas celestes. A las 7.30 se produjo la salida de los venezolanos al terreno de juego, donde luego de algunos ejercicios, se prepararon para el partido. En el juego y ya con la llegada de los goles, la tranquilidad reinó en el equipo visitante. Por momentos también existió desconcierto, porque por momentos y ante los toques constantes que efectuaban, la gente comenzó a corear: «Olé, Olé» con el fin de alentarlos, hecho que los desacomodó de cierta manera. Al finalizar el cotejo todo fue alegría, el vestuario «vinotinto» se plagó de gritos de algarabía que contrastaban con el entorno que rodeaba el Centenario.
Una inmensa emoción embargo a los venezolanos que festejaron su triunfo junto a un puñado de hinchas que se encontraba en la tribuna América.
Aunque posteriormente fueron reconocidos por todos los presentes en el Centenario, que con una cerrada ovasión despidieron a un conjunto visitante que en todo momento demostró ser superior a Uruguay. Más tarde la fiesta se trasladó al vestuario, donde todo fue alegría por la concreción de un hecho histórico en el fútbol de aquel país, la obtención de su primera victoria en nuestro país.
Compartí tu opinión con toda la comunidad