El libro del picaflor
Picaflor, ¿qué dato jugoso tiene para esta jornada sabatina?
El tema de Gustavo Méndez en el Colegio de Arbitros, va a seguir dando que hablar. Mientras el presidente Ernesto Vergara recibe presiones de Eugenio Figueredo para que archive la investigación y deje todo como está, hay otros protagonistas que no están dispuestos a compartir la misma bolsa de sospechas.
¿Cómo puede ser que haya sospechas fundadas contra un árbitro y en la AUF se laven las manos y miren para el costado?
Esto ocurre porque la cúpula dirigencial del fútbol uruguayo no se ha preocupado en nada en emitir mensajes claros, éticos, a la afición deportiva. Con tal de mantener el sillón, se hace cualquier tipo de enjuagues. Hay hijos y entenados; los clubes que se han mostrado críticos a la actual administración se les trata con rigor y se aplican las normas reglamentarias, a los que dicen siempre que sí y votan a tapas cerradas, se les contempla en todas las situaciones comprometidas. Incluidos los problemas económicos. En el caso de Méndez, pasa algo similar. No se le investiga en profundidad por qué motivos lo obligaron a renunciar a la sociedad que tenía con inversores algunos de ellos muy ligados al fútbol hay un rumor que compromete seriamente a Méndez porque se dice que existe una diferencia financiera muy grande en la empresa que él dirigía y de la cual era vicepresidente, pero en el Colegio, no quieren hincarle el diente.
Esto habla muy mal de los dirigentes. No puede ser que un árbitro sea sospechoso y no se lo quiera investigar para terminar con los rumores, ¿no?
El presidente Vergara dijo los otros días en la sesión del Colegio que él no estaba para hacer investigaciones contra personas. La respuesta surgió por una pregunta que hizo Gustavo Galessio, integrante de la Comisión Técnica por la Audaf, quien planteó en el plenario que se investigara a fondo la situación particular de Gustavo Méndez y dijo que se tenía que ir a la Mutualista en donde él brindaba servicios para terminar con los rumores que circulan en el ambiente deportivo. Vergara le dijo que él no era policía para investigar a nadie fuera del ámbito de la AUF, a lo que Galessio le recordó que en otras oportunidades, el Colegio se había preocupado por investigar a otros árbitros.
¿Es cierto lo que dijo Galessio?
¡Por supuesto! El Picaflor recuerda por ejemplo que, siendo presidente del Colegio el coronel (r) Matías Vázquez, en varias oportunidades cuando hubo árbitros comprometidos por su conducta fuera del ámbito del fútbol, fueron investigados.
Y en algunos casos, fueron destituidos como consecuencia de esas investigaciones que hizo el cuerpo fuera de la Asociación. En la Audaf están muy calientes con esta suerte de impunidad que el Colegio quiere otorgarle a un árbitro porque sostienen que no se mide a todos con la misma vara.
De todos modos, El Picaflor le puede asegurar que en los próximos días, va a destapar la olla, va a aportar pruebas contundentes, irrefutables, donde probará que hay árbitros que no pueden estar un día más en el Colegio.
Si los dirigentes resuelven mirar para el costado, entonces, cambiará el camino y encaminará sus pasos hacia otro sitio, para que esto se aclare.
Hay que terminar con los corruptos y mucho más si los mismos son los encargados de impartir justicia dentro de una cancha de fútbol. *
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