Ayer falleció Walter Gómez

La víspera falleció Walter Gómez, debido a una afección pulmonar que lo venía aquejando hace ya un buen tiempo. El ex jugador, de 76 años, había sido ingresado en febrero pasado al hospital público de la ciudad bonaerense de Vicente López, ubicado en la periferia norte de la capital argentina.

Gómez fue un delantero excepcional que brilló en dos grandes equipos del mundo: Nacional y River Plate de Argentina.
Quiso al fútbol con pasión y lo elevó a ser un arte. Sus pisadas, moñas, quiebres de cintura o taquitos eran las notas de la sinfonía que creaba en cada partido.

Fue creador y definidor. Hizo goles y los dio con gran generosidad a sus compañeros. Le pegaba con las dos piernas y cabeceaba bien pese a su mediana estatura. Era hábil en espacios reducidos y tenía un pique corto pero demoledor.

Gómez nació el 12 de diciembre de 1927 por Propios (hoy Bulevar Batlle y Ordóñez) y Mateo Cabral. Jugó en Central y rápidamente integró, con 17 años, la Selección de Uruguay.

En 1946 pasó a Nacional integrando una gran delantera: Luis Ernesto Castro, él, Atilio García, Porta y Zapirain. Fue titular de la Selección y candidato a jugar el Mundial de 1950.

Pese a ser uno de los mejores jugadores uruguayos de entonces, no pudo integrar la famosa selección celeste del ‘maracanazo’, porque en el 49 fue suspendido por un año tras golpear a un árbitro en un clásico entre Nacional y Peñarol.

Debido a la suspensión, la institución parquense lo transfirió a River Plate argentino, donde pasó a jugar de 9 y fue ídolo millonario hasta 1956.

Con los bolsos fue campeón uruguayo en 1946 y 1947, habiendo conquistado además 102 goles.

Posteriormente pasó al Palermo de Italia, volvió a Nacional en 1959, jugó en el fútbol colombiano y dejó de hacerlo en 1963 cuando defendía al Deportivo Galicia de Venezuela.

Posteriormente, se radicó definitivamente en Buenos Aires, trabajando en el Monumental de River, el estadio donde tantas veces deleitó a la hinchada con su juego

River lo compró en 750.000 pesos

La inolvidable década del 50 será siempre recordaba por la increíble marca que establecieron los equipos de River Plate, que lograron cinco títulos en seis años. De no haber sido por 1954 -año en el cual se cortó la racha triunfadora- el récord se mantendría aún vigente.
En 1950 los dirigentes compraron al delantero uruguayo Walter Gómez, un goleador muy guapo y habilidoso, en 750 mil pesos.

A partir de 1951 comenzó a gestarse el gran team que luego dominaría la década. Con Vernazza, Eliseo Prado -un volante del Semillero-, Walter Gómez, Labruna y Loustau en la delantera, River se encaminaría a un nuevo bicampeonato (1952-1953). Carrizo en el arco y delante de él, Alfredo Pérez, Lidoro Soria y Yácono. Y en el medio jugaban Julio Venini y Héctor Ferrari.

Festejó junto a Francescoli

En la página oficial de River Plate juntaron a Gómez y a Enzo Francescoli en una imperdible nota, luego del último torneo argentino ganado por los millonarios. «Yo me acuerdo de que mi viejo me contaba que en River jugaba Walter Gómez, y que la gente cantaba: La gente ya no come, por ver a Walter Gómez», recordó Francescoli cuando su compatriota lo interrumpió: «Que no van a comer, ¿sabés cómo morfaban?» Los dos rieron. Llegó el turno de las fotos. Hay cariño y respeto del lado de Francescoli, que lo trató como a un padre; es increíble advertir la admiración de don Walter hacia Enzo, como si él no hubiera sido tan grande, y vaya si lo fue.

Deben de ser dos de los pocos uruguayos que no toman mate. «Me da mucha acidez», cuenta Enzo; «me lo prohibió el médico», remató Walter, con una mueca de fastidio. Comparten la gloria de haber triunfado en River; Francescoli es el máximo goleador extranjero del club, y Walter Gómez, el segundo; cada uno en su época, escribieron páginas gloriosas en la historia millonaria. *

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