Medici, el ganador de Rutas de América 2004

"Pensaba que era inalcanzable competir en Montevideo"

La contrarreloj se convirtió en nuestro país en el tramo más importante de las diferentes pruebas ciclistas que se disputan en nuestro país. Aquel competidor que la gana, es generalmente quien se lleva la competencia. Federico Moreira apareció hace algún tiempo «rompiendo» con los relojes, después fue Figueredo y más tarde el argentino Javier Gómez.

Otro argentino es actualmente quien se destaca por su habilidad en este tramo, Matías Medici.

El ciclista de 29 años, que nació en Ramos Mejía (Gran Buenos Aires), basado en su gran actuación en esta parte de la prueba, logró quedarse con el cetro de la trigésima tercera edición de Rutas de América, venciendo a otros grandes candidatos y demostrando sus condiciones.

Medici  que defendió a Fénix, dueño absoluto de la prueba  luego de la consagración, nos contó cómo fueron sus inicios en el ciclismo, su llegada al Uruguay y sus apuestas para el futuro

 ¿Cómo se dio su llegada al ciclismo?

 Empecé a correr a los 17 años. Lo hice en carreras de circuitos en Argentina, porque este deporte no tiene mucha difusión en aquel país y no hay carreras de ruta. Antes de eso había tenido un pasaje en la modalidad BMX, lo cual hacía como «hobbie», pasatiempo, pero en realidad era otra cosa lo que me gustaba. En Ramos Mejía hay grandes autopistas y todos los fines de semana salían los ciclistas a pedalear por ellas. Pero mi padre no me dejaba ir solo, porque consideraba que era peligroso por el tráfico y demás.

Por eso consultó a un conocido que iba asiduamente si me podía llevar y allí comencé a tomarle gustito a esta actividad.

El lentamente me enseñó todo lo concerniente a una competencia, ir a rueda, escaleras, embalar, siendo este el puntapié inicial en mi carrera.

 ¿Cómo solventaba esta actividad desde el punto de vista económico?

 Al principio, en la época en que competía en los circuitos, me ayudaban mis padres. En muchas ocasiones no podía ir porque no tenía forma de trasladarme, lo que hacía que no tuviera una continuidad en cuanto a la actividad.

Posteriormente, cuando se dio mi llegada al Club Carmelo en Uruguay, competía los fines de semana por esta institución y después volvía a mi país para trabajar con mi padre en su gomería. Por suerte los viajes los solventaba un auspiciante de la institución, lo que hacía que desde ese punto de vista no existieran inconvenientes.

 ¿Cómo fue que esta institución se interesó en sus servicios?

 Este amigo argentino conocía a los dirigentes del Club Carmelo, con quienes hizo los contactos para que pudiera desempeñarme en las carreras de la Confederación del Litoral.

Al principio pensé que el ciclismo no era para mí, porque me costó mucho adaptarme al nivel uruguayo, lo que hizo que en las primeras carreras sufriera mucho y me fuera muy mal. Con el tiempo empecé a mejorar hasta que gané una carrera en la rambla de Mercedes y todo comenzó a cambiar. Con el Carmelo, en esa temporada participamos de la Vuelta Ciclista del Uruguay, donde en la contrarreloj quedé décimo segundo y los clubes me empezaron a mirar con otros ojos. En lo personal pensaba que era algo inalcanzable competir en Montevideo, aunque lentamente las cosas se fueron dando. Posteriormente deje el Carmelo para pasar al Punta del Este, luego al Policial y hace cuatro años que estoy en el Fénix.

 ¿Cómo se gestó su vinculación a Fénix?

 Estaba en mi segundo año en el Policial y tuve una buena actuación en Rutas de América, donde quedé sexto. Como quedaba libre a fin de temporada y los tricolores me hicieron una oferta, decidí que esta opción era buena y acepté. Por suerte estoy muy cómodo en esta institución.

 ¿Cómo es su vida entre dos países, por el hecho de viajar constantemente ?

 Vivo en Argentina, pero durante la temporada estoy la mitad de los días en Uruguay y el resto en mi país. Es algo difícil, pero por suerte tengo muchas amistades en las dos márgenes del Plata, por lo cual estoy muy a gusto en ambos países. Igualmente entreno y compito en los dos, lo que siempre me sirve como preparación.

 ¿De dónde surge su facilidad en los tramo contrarreloj?

 Creo que es algo que tienen innato los ciclistas y por suerte pude ir mejorando con el correr de los años. Esto se logró en base a la acumulación de trabajo y kilómetros y las ansías de superación que cada competidor tenga. Es claro que estos tramos son definitorios y hay que prepararlos como tales.

 ¿Confiaba en que podía ganar Rutas de América?

 Esperaba estar en la definición, porque sabía que estaba bien preparado y en un gran nivel. Tenía claro que la contrarreloj era clave y sabía que Federico Moreira y Gustavo Figueredo no estaban en un cien por ciento, lo que había que aprovechar. Algo que fue duro, fue el hecho de saber que mis principales rivales eran mis compañeros, ya que Direnna como Martínez andaban muy bien. Acordamos dejar el todo por el todo en la ruta, sin egoísmos y por suerte quedé primero y pude ganar la prueba.

 ¿Cuáles son sus metas de futuro?

 Sé que luego de ganar Rutas de América, la presión para que obtenga la Vuelta Ciclista del Uruguay va a ser mucho mayor. Este sería mi próximo objetivo, poder salir airoso de esta prueba.

Para eso hay que seguir entrenando y buscando mejorar. Además para esta siempre el nivel de los ciclistas crece y la preparación es otra.

Un ciclista que siempre se prepara para estar en lo más alto de las distintas competiciones, como lo demostró en Rutas donde fue el gran ganador y espera repetir en la Vuelta Ciclista del Uruguay, para la cual nos comentó, empezó a entrenar ayer. *

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