El libro del Picaflor

–Picaflor ¿en qué curro anda hoy?

–El plumífero siempre está trabajando para sus fieles lectores; no curra aunque oportunidades no le han faltado. ¿Qué tema quería hurgar?

–¿Usted está enterado de que hubo cambios en los veedores de la AUF a nivel de la CSF?

–Despacito y por las piedras. La AUF no tiene veedores en la CSF. La función es cumplida por personas de confianza que integran el círculo de amistades de los popes de la Confederación. Nadie hace carrera; nadie estudia para ello. A modo de ejemplo; usted es un integrante del Consejo Directivo de la CSF y es amigo del Troquílido. Habla con Figueredo Brites, gerente general que es el que corta el bacalao en las designaciones de los veedores, postula a su amigo: «Che, Francisco, cuando tengas un partido que no sea complicado, no te olvides de darle una mano a fulano de tal que es amigo mío». Cuando se presenta un partido de esas características, Figueredo Brites cumple con el pedido. Así de simple.

–Entonces me informaron mal.

–Usted hágale caso al Troquílido que de esto conoce bastante. Pero usted debe tener algún dato polenta y por algo le hizo esa pregunta.

–Me comentaron que el flamante presidente de Cerro había sido designado veedor de la CSF.

–Es una verdad a medias. La CSF designó a Mortimer Valdez como veedor de dos partidos de la Copa Libertadores de América, la semana pasada. En realidad, Valdez habló con Figueredo, le planteó que estaba pasando un momento difícil y le dijo que si se presentaba alguna oportunidad no se olvidara de él. Palabras más, palabras menos, la conversación se desarrolló en estos términos. Figueredo, al amparo de su influencia en Asunción, habló con Figueredo Brites y el Bebe Valdez debutó en los partidos de River Plate   Libertad el 25 de febrero en el Monumental y repitió al día siguiente en Rosario, en el encuentro Rosario Central   Sporting Cristal.

–¿Cuánto gana un veedor por un partido de la Copa Libertadores?

–Además del remise, el boleto aéreo, el hotel cinco estrellas, la CSF ha estipulado un viático de U$S 450 por cada partido internacional que ella organiza. El dinero sale de la recaudación del espectáculo que cada Asociación Nacional debe retener por este concepto. Por dos partidos, el presidente de Cerro percibió U$S 900 que, en esta época de vacas flacas y mucha crisis, no es poca guita. A otro que le está yendo muy bien en la función es al secretario jurídico de la AUF, el doctor Héctor Olmos, que hace años integra la selecta lista de veedores de la CSF. Hace pocos días estuvo en Bolivia, desafiando los 3.600 metros de altura, actuó en dos partidos y se trajo un viático de U$S 900.

–Perdón, usted que es un tipo con muchas influencias ¿no me podría conseguir un conchabito de esos?

–No diga pavadas…El Picaflor no tiene una agencia de colocaciones y además, está enfrentado al poder que gobierna al fútbol local y al sudamericano. Usted sabe bien en qué equipo juega el plumífero. Los veedores son cargos de particular confianza. Hace un tiempo, Figueredo le tiraba algún partido a Enrique Bellomo, al Cacho Rivero, Jorge Salhón, Eduardo Abulafia, pero ahora, todo parece indicar que los agraciados favorecidos son el doctor Olmos y Mortimer Valdez. Como dice el refrán, la alegría va por barrios; no desespere que en cualquier momento le puede tocar a usted. *

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