"Satisfechos porque estamos en buen camino"
Al regreso de Colombia, Alejandro González, técnico de la selección Sub 19 que participara del Sudamericano en Colombia obteniendo el segundo lugar (cuarto por diferencia de goles), brindó declaraciones a varios medios de prensa que requirieron su palabra. La actuación de Uruguay fue reconfortante para el básquetbol celeste a nivel de formativas, logrando una actuación destacada, reconocida por los propios componentes del grupo juvenil, por las autoridades de Consubasquet y por el público colombiano, que valoró lo mostrado por Uruguay dentro del rectángulo de juego Evangelista Mora, de la ciudad de Cali. El técnico uruguayo, además integrante del cuerpo técnico del seleccionado Sub 21 que participará del próximo Torneo Sudamericano a desarrollarse en nuestro país desde el 24 de junio al 2 de julio, se refirió a lo hecho por sus muchachos en Colombia.
–¿Cuál es la primera reflexión concluido el Sudamericano?
–Gran tranquilidad, por el gran desempeño del equipo uruguayo en el Sudamericano. Nos tocó vivir un momento de angustia al final. Allí tuvimos que «levantar» a algunos chicos que se habían ilusionado con la posibilidad de subir al podio, pero en definitiva tranquilos y satisfechos porque nos damos cuenta de que estamos en el buen camino. El trabajo duro da sus frutos, la imagen de Uruguay ha cambiado e incluso hemos traído con nosotros una serie de invitaciones para concurrir a otros torneos internacionales.
–¿Se cumplió el objetivo que se había fijado este grupo?
–Nuestra meta no era alcanzar posiciones en el podio, la realidad es ésa. Esta generación no había tenido buenas actuaciones a nivel de campeonatos sudamericanos, o sea que apostamos a un trabajo serio con estos chicos y en la competencia tratar de hacer lo mejor posible.
–La serie no era accesible teniendo en cuenta los rivales. Brasil, siempre favorito, el jugar ante el local es siempre difícil y Paraguay, que nos había ganado en esta generación.
–Fuimos con gran expectativa, con mucha humildad, aunque cuando nos enteramos de cómo estaba conformada nuestra serie, nos dimos cuenta que todo estaba pactado para volver luego del cuarto día de competencia.
Tuvimos un mal debut ante Brasil, un rival muy bueno que está por encima de nuestro equipo, ante Paraguay fue victoria con una destacada actuación de Martín Montes, luego con Colombia obtuvimos la victoria cuando parecía una derrota, y luego un accesible partido ante Ecuador.
Con Venezuela fue nuestro mejor partido y nos podía meter en un lugar en el podio que al final por un accidente del deporte no se produjo.
–La causa fue la inesperada victoria de los venezolanos ante Brasil.
–Fue lo que nos robó la frutilla del postre. Brasil no jugó en forma inteligente, lo hizo a mucha velocidad, dinámico y eso benefició a los venezolanos. Cuando los brasileros quisieron reaccionar, estaban cuatro puntos abajo en los instantes finales del partido y terminaron perdiendo el partido.
–¿Cuál es la imagen que dejó este grupo y el basquetbol uruguayo?
–Por lo que se comentó entre la gente en Colombia, es que recuperamos un poco la mística de años atrás, con respecto a todo lo que había que poner dentro de una cancha.
Esos comentarios de gente que está en los sudamericanos en forma asidua a nosotros nos llena de satisfacción, más allá del segundo o cuarto puesto en este torneo o el séptimo en el campeonato anterior.
–¿Cuáles son la metas a ir cumpliendo?
–Se basan en ir mejorando. Hoy Uruguay no tiene objetivos de poder ser primero o pelear esa posibilidad. La renovación del basquetbol uruguayo va a venir a largo plazo y, en un proceso que estamos trabajando, esta generación de Sub 19 no va a cambiar el basquetbol, podemos sí aportar algunos jugadores. Viene un buen recambio a nivel de quince años, donde en el interior además hay mucho potencial.
La jugada del torneo
–Sin dudas, enloquecieron de alegría cuando Aguiar convirtió ese fabuloso triple desde su propia defensa…
–Más que toda la jugada del lanzamiento de tres puntos, lo que me puso la piel de gallina fue ver la definición del último libre tirado por Mauricio (Aguiar).
El partido fue sumamente disputado, entreverado, alternado en el tanteador, con un clima muy especial, por un detalle curioso, porque en cada minuto de tiempo todo parecía una fiesta, con gente bailando, algo a lo que nosotros no estamos acostumbrados, sin desconocer que era bonito.
El final fue cerrado. Colombia estaba tres puntos arriba, tenía dos libres y los falla a dos segundos del final. Fue ahí cuando Enrique Posada toma el rebote, le pasa el balón a Mauricio, que hace un pique y tira desde la zona del lanzamiento de los libres de nuestra cancha, ante un silencio sepulcral.
La pelota rebota en el tablero y se mete seca. El juez había pitado falta en el lanzamiento y llegó el libre de Mauricio, que lo tiró con una experiencia y tranquilidad bárbaras. Y ganamos el partido.
Este fue el momento cumbre: ganamos un partido prácticamente perdido. Hay que destacar el respeto del público colombiano al marcharnos del estadio.
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