ANDRES APARICIO FUE EL JUGADOR MAS OVACIONADO DEL PARTIDO

Silbidos y aplausos para Romero

Cuando por los parlantes del Estadio Centenario el vocero Heber López Alegre anunció con la camiseta número 20 a Luis Romero en el banco de relevos de Nacional, se escucharon pocos silbidos en contra del ex jugador de Peñarol. Durante el transcurso de los minutos no se escuchó más nada ni en contra ni a favor del «Beto». Pero al minuto 60 del encuentro, cuando Santiago Ostolaza lo llamó para que ingresara al terreno, desde la Tribuna y la Platea América se observaron varios aplausos, mientras que desde la Tribuna Amsterdam se escucharon más silbidos. A su ingreso, 120 segundos más tarde, se repitieron silbidos y aplausos para el futbolista. Referente a su actuación dentro del perímetro, contó con dos jugadas a su favor. La primera llegó a los 75 minutos, cuando cabeceó exigido y afuera el esférico a la valla de Navarro Montoya. A los 80, otra vez con tiro de testa, pero esta vez la pelota cayó encima del arco; lo que propició incluso que los hinchas tricolores de las Tribunas: América, Amsterdam, Colombes y Olímpica gritaran gol.

El mediocampista central zurdo, que ayer incluso se desempeñó como lateral volante por izquierda, Andrés Aparicio, resultó ser el jugador más aplaudido por los cerca de 23.000 aficionados tricolores que se dieron cita en el escenario. Aparicio, que luchó hasta el momento de su sustitución al minuto 83 (ingresó Alejandro Mello), se retiró bajo una «lluvia» de aplausos, reconociéndole la afición alba el desempeño efectuado.

El ingreso de los futbolistas de Nacional al campo de juego fue recibido por los hinchas albos ruidosamente, pues los mismos llevaron al Centenario una gran cantidad de fuegos artificiales. Los mismos se observaron mayormente en la Tribuna Amsterdam. El primero en pisar el césped fue el golero Sebastián Viera, que ayer cumplió su quinto partido como cuidavallas titular. Precisamente, Viera, hace ya 311 minutos que no recibe goles. El último lo padeció a los 49 minutos del juego ante Universidad Católica por la Copa Conrad de Punta del Este. Curiosamente, en sus 5 presentaciones, solo recibió dos anotaciones, ambas de tiro penal y en la Copa Conrad.

Unos 2.000 espectadores de Independiente se dieron cita en el Estadio Centenario. Los mismos provenían de varios barrios bonaerenses, tales los casos de Almagro, Berazategui, Claypole, Laferrere, La Plata, Luján, Padua, San Justo, Villa Luro y Villa Urquiza, entre otros. Así lo indicaban las banderas presentes en las gradas, a las que también se le agregó una del interior argentino, más concretamente de Venado Tuerto, una de las tantas ciudades chacareras de la vecina orilla.

Llamó la atención en la jornada anterior la poca publicidad estática presente en el Centenario. Solamente se vio la publicidad de la cerveza mexicana Corona y la marca de autos Toyota (principal auspiciante de la Libertadores). Si se habrá notado la falta de publicidad que ni siquiera la cadena televisiva FOX Sports presentó carteles haciendo referencia a esta empresa que televisa en exclusividad la Libertadores para todo el mundo.

Cada vez que se observó en el primer tiempo la ausencia de balones en el campo de juego, el director técnico de Nacional, Santiago Ostolaza, levantó los brazos en claro gesto de disconformidad ante la ausencia de esféricos. En la etapa complementaria, aparecieron hasta 3 pelotas juntas cada vez que estas se perdían afuera.

El golero de Independiente, Carlos Fernando Navarro Montoya (que mañana cumple 38 años), está siendo reclamado por los periodistas argentinos para que el DT del seleccionado mayor Marcelo Bielsa lo convoque a su escuadra.

Navarro Montoya, hijo de un ex golero de Rampla Juniors en décadas pasadas, nació en Colombia y también cuenta con nacionalidad argentina. Este año, la FIFA lo habilitó para poder defender al combinado argentino, pero ahora depende de la convocatoria de Bielsa. Los otros dos metas que reclaman los colegas son: Roberto Abbondanzieri (Boca Juniors) y Alejandro Olave (Gimnasia y Esgrima La Plata).

Observando las banderas que trajeron los hermanos argentinos, se vieron algunas que no tenían nada que ver con el cotejo de la víspera. Por ejemplo, habían de Boca Juniors, Newell´s Oldo Boys, Racing y Rosario Central. Seguramente, estas fueron obtenidas como «trofeos de guerra», luego de los enfrentamientos entre barras bravas que se producen en el fútbol argentino. Además, los rojos de Avellaneda trajeron tres bombos con los que hicieron bastante ruido.

La víspera fue notoria la ausencia en la escuadra tricolor del polifuncional Horacio Peralta. La misma obedeció a que el jugador fue el último en integrarse al grupo de Ostolaza.

Pese a ello concentró con sus compañeros y quedó al margen del plantel junto al volante camerunés Alain Nkong y al delantero Adrián Malvárez. *

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