El libro del Picaflor
—Picaflor; ¿qué bomba tiene para hoy?
–Hace un tiempo, El Picaflor relató una conferencia telefónica que había mantenido con un funcionario del Club Nacional de Fútbol que contó sus penas financieras –la de él y sus compañeros– por los reiterados atrasos en el pago de los salarios y otros beneficios sociales.
–¿Volvieron a llamarlo?
–No señor. Esta vez el teléfono sonó desde la calle Galicia y Magallanes. Los mismos problemas están padeciéndolos los funcionarios del C.A. Peñarol.
–¿Pero el contador Damiani no dice que su club es una isla en materia financiera?
–Es cierto. El presidente de Peñarol siempre ha destacado la prolijidad y cristalinidad en la administración de la institución, pero según este funcionario que por razones obvias El Picaflor va a reservar su nombre, hace dos meses que la directiva no les abona los salarios.
–¡La isla se inundó!
–No es para tanto. El contador Damiani es un hombre muy sólido financieramente. Lo que pasa es que debe estar medio caliente con algún tema puntual y los que pagan la penitencia son los funcionarios que, en el presupuesto global del club, tienen muy poca incidencia. De acuerdo con la información que le pasaron al plumífero, los atrasos llegan a dos meses de sueldo, el medio aguinaldo de diciembre y el salario vacacional de 2003.
–En es mundo de hoy día, estar dos meses sin cobrar el sueldo es un castigo demasiado grande; ¿no?
–¡Por supuesto! El Troquílido confía en que en las próximas horas esta situación se revierta para bien de los funcionarios manyas. En Nacional, el panorama sigue incambiado. Los funcionarios administrativos bolsos están más atrasados en el cobro de sus haberes y el panorama institucional no permite augurar un cambio en el mediano plazo. Para colmo de males en las próximas horas, la directiva que preside el economista Ache tiene que resolver compromisos financieros con ex entrenadores, futbolistas, empresarios por lo que es un hecho que los funcionarios volverán a quedar rezagados a la hora de cobrar.
–Me dijeron que días pasados llegó dinero de la Madre Patria del pase de Munúa, y se esfumó como el agua entre los dedos.
–No le mintieron. Su informante es muy confiable. Al plumífero le comentaron que con el anterior cuerpo técnico que encabezó Daniel Carreño, firmaron un documento de refinanciación y la directiva le entregó cheques a cuenta. El primero de ellos, por mucha guita, rebotó como pelota de ping pong por falta de fondos. A los pocos días, apareció el dinero y la situación se solucionó. Para este mes, Carreño tiene otro cheque donde están incluidos los sueldos de sus colaboradores y están temblando. A estos cheques se suman los que le entregaron a Hugo De León cuando negociaron el acuerdo.
–¿ De dónde va a sacar la plata Nacional para pagar los compromisos ejecutables para poder iniciar el campeonato?
–Es una pregunta muy pero muy difícil de solucionar. Un dirigente días pasados dijo en forma irónica: «Si Nacional paga todo lo que debe, no tengan dudas que fue porque asaltamos un banco». El comentario en sorna, refleja las dificultades que padecen los bolsos por estas horas. *
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