El libro del Picaflor
Picaflor; ¿ qué le pasó que no se le vio en la Asamblea de la Mutual?
–Es imposible estar en dos lugares a la vez. El Picaflor debió ir a Canal 5 para participar de Estadio Uno y no pudo asistir. De todos modos, hizo varios vuelos rasantes, comprobó datos, corrigió otros y obtuvo merca nueva para sus lectores.
–Adelante, adelante.
–En primer término el Troquílido quiere aclarar que la propuesta de la AUF, fue firmada por el presidente Eugenio Figueredo y no por el Bebe Valdez. El informante la macaneó por lo que corresponde aclarar este dato, que es menor pero no se ajusta a la verdad de los hechos. La carta de Figueredo con la propuesta llegó a la Mutual a las 19.40, cuando estaba a punto de comenzar la Asamblea. Esto molestó sobremanera a los dirigentes y a los propios asociados que consideraron que les estaban tomando el pelo. Los ánimos ya estaban caldeados porque durante la jornada Figueredo había intentado reunirse con los dirigentes de la gremial y estos lo mandaron al diablo.
–No me diga.
–A través de Ricardo Faccio, el presidente de la AUF intentó compartir un almuerzo con la cúpula de la Mutual. El colega que también integra el Tribunal de Honor del gremio llamó a Fernando Barboza y le trasmitió la invitación del number one de la Asociación y la respuesta fue negativa. Por la tarde, Figueredo volvió a intentar entrevistarse con la directiva pero esta se volvió a negar porque consideró que era una falta de respeto. «Entregamos la carta el 20 de noviembre. Han pasado casi tres meses y el presidente de la AUF recién se digna a llamarnos cuando faltan unos minutos para empezar la Asamblea. Cuando designó la Comisión para negociar con nosotros y no le dio atribuciones para acordar con la Mutual, para tirar la pelota para adelante, debió darse cuenta que el interlocutor ideal era él», comentó un dirigente de la gremial al plumífero.
—Las relaciones entre la Mutual y el Ejecutivo no son las mejores.
–La culpa es de los neutrales, de Figueredo, que reaccionaron tarde. No tuvieron la delicadeza protocolar de felicitar a los nuevos dirigentes que emanaron de las urnas el pasado 28 de octubre. Los desconocieron durante casi un mes. En la primera reunión donde los gremialistas plantearon sus reivindicaciones, Figueredo les dijo que lo que ellos pedían era una locura porque los clubes no iban a poder pagar. El lunes a las cinco de la tarde, despertó de la siesta pensando que iba a meterse a los dirigentes en el bolsillo «que iba a jugar de taquito con ellos» como se jacta él de otros dirigentes de los clubes pero le salió el tiro por la culata. Bien por los dirigentes de la Mutual.
–Esto se llama tener personalidad.
–No señor; esto se llama tener dignidad. Los dirigentes de la Mutual no se van a bajar los pantalones y el día que los asociados no respalden su plataforma que presentaron en las elecciones, se van para su casa. Están abiertos al diálogo, a negociar pero desde una posición de respeto. Figueredo estaba acostumbrado a que a la mayoría de los dirigentes los maneja como marionetas, hace lo que quiere con ellos, pero ahora se topó con el horcón del medio. Enhorabuena. *
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