Compañeros de Méndez no quieren actuar más con él
Los 30 integrantes de la Asociación de Arbitros de Fútbol del Uruguay (AAFU), solicitarán al presidente del Colegio de Arbitros, Ernesto Vergara, no integrar más las ternas o cuartetas en los partidos con su ex asociado Gustavo Méndez, por no tener más confianza y credibilidad en el árbitro internacional.
La drástica decisión surgió como consecuencia de actuaciones de Méndez en el ámbito empresarial donde compartió tareas con compañeros y se le responsabiliza en la grave crisis financiera de la empresa cuyo directorio integraba y de la cual se desvinculó.
La bomba explotó durante la disputa del Torneo Preolímpico de Chile en el que Méndez representó al referato uruguayo y uno de los asociados de la AAFU, constató que había sido víctima de un engaño por parte de otro árbitro que compartía labores en la empresa que el Internacional dirigía, en sociedad con un fuerte inversor que también sufrió graves perjuicios financieros.
Gustavo Méndez, era accionista y vicepresidente de la empresa que se dedica a la venta de servicios en una mutualista de plaza que actualmente tiene 50 empleados.
De acuerdo con datos obtenidos por LA REPUBLICA, la mala administración que Méndez implantó en la referida empresa donde trabajan además otros colegas asociados de AAFU, puso en riesgo la viabilidad de la misma y provocó una crisis que afectó directamente al socio inversor.
Esto determinó que Méndez renunciara a la misma, lo mismo que otro asistente internacional que cumplía tareas y era una de las personas de confianza en la estructura funcional de la misma.
Le pidieron su renuncia
A pesar de que en las últimas horas trascendió en la prensa que Gustavo Méndez había presentado renuncia a la gremial de AAFU de la cual fue socio fundador e ideólogo de su creación, fuentes de la misma expresaron a esta página deportiva que la salida del árbitro internacional fue una negociación.
– «La situación de Gustavo Méndez dentro de la AAFU era insostenible. Negociamos con él su renuncia porque la mayoría de los asociados iba a solicitar una Asamblea General para expulsarlo», acotó el árbitro consultado.
El malestar con Gustavo Méndez es tan grande que ninguno de sus ex compañeros de AAFU quiere compartir un vestuario y/o un campo de juego. «Un árbitro debe ser cristalino y confiable tanto en su vida pública como privada. Lamentablemente, Gustavo Méndez, con sus actuaciones ha dejado mucho que desear y le hemos perdido la confianza», explicó el integrante de AAFU.
Colegio debe investigar
La situación de Gustavo Méndez, que nuevamente vuelve a estar en el ojo de la tormenta y es cuestionado por sus propios compañeros (como en 2002), motivará seguramente una investigación administrativa por parte del Colegio de Arbitros.
El Reglamento interno del cuerpo es muy exigente con la actividad privada de sus asociados debido a las incompatibilidades que lleva implícito la tarea arbitral.
La resolución de los integrantes de AAFU de pedirle la renuncia a Méndez para evitar su expulsión del gremio –este declaró que hacía tiempo que venía meditando la decisión– y la pérdida de confianza de sus pares para compartir la labor dentro de una cancha de fútbol, son sobrados motivos para que el cuerpo que preside Ernesto Vergara realice una investigación administrativa urgente, separe del cargo preventivamente a Gustavo Méndez y con las garantías del debido proceso, aclare definitivamente esta muy confusa situación. *
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