El libro del picaflor

Picaflor; ¡volvió a la vida!

–¿Usted era de los que pensaban que El Picaflor se iba a achicar e iba a dar un paso al costado por el balazo traicionero que le pegaron en la pierna? Si integraba ese grupo de personas, el Troquílido lamenta decirle que se equivocó.

–¿Y qué piensa hacer de ahora en adelante?

–El Troquílido para atrás va a ir sólo para tomar más impulso. Recular, no está en su mente y mucho menos, renunciar a su lucha contra la mafia y la corrupción. Seguirá dando batalla, denunciando todo lo que se le cruce por el camino porque está convencido de que le hace mucho bien al fútbol, destapar las ollas que los demás se esmeran y las ignoran porque quieren ser serviles al poder.

–¿Cuál fue el primer vuelo rasante que hizo para este retorno?

El Picaflor sigue teniendo más suerte que Bin Laden. Transitaba ayer por la calle Buenos Aires en la Ciudad Vieja y se encontró con un fanático hincha y socio de Danubio que lo interrumpió para solidarizarse y expresarle su apoyo. Palabra va, palabra viene, el danubiano empezó a abrir la boca y le contó una historia que no tiene desperdicio.

–Cuente, cuente.

–El pasado 29 de diciembre se llevaron a cabo las elecciones en Danubio en las que fue electo Alvaro Del Campo, hijo del extinto ingeniero Héctor Del Campo, referente ineludible en la historia del club. Según este socio, la nueva administración que encabeza el hijo del recordado «Mongo» está librando una batalla muy digna por marcar un perfil diferente al poder de Paco Casal que durante el último decenio fue muy influyente en la vida económica y financiera de la institución.

–No me diga.

–El joven presidente de Danubio mantuvo una reunión con el empresario Paco Casal, horas antes de las elecciones y trancó fuerte al empresario. Le dijo que a partir de su administración la relación iba a tener otras coordenadas y que en su directiva no iba a tener más exclusividad. Danubio iba a abrirse a todos los contratistas bien intencionados que traigan negocios favorables a la institución.

¿Y Casal qué le dijo?

–De entrada nomás, quiso llevárselo por delante. Le advirtió que de ahora en adelante se olvidara de que Danubio vaya a negociar a jugadores al exterior, le dio a entender que se iba a encargar de hacerle caer todos los negocios que otros colegas de la competencia le hicieran al club, lo que provocó una reacción inesperada del joven presidente.

–Cuente, cuente.

–Del Campo junior, demostrando que heredó los mejores genes de su padre, le adelantó al señor Francisco Paco Casal que no se iba a arrodillar ante él, que lo respetaba pero que no lo amenazara porque no era el único empresario del mundo y además, Danubio no se iba a arrodillar más ante él para conseguir los recursos financieros que el club necesita para funcionar.

–¿Danubio sigue con una economía sólida?

–Actualmente tiene la caja casi en cero, pero Del Campo le adelantó a Casal que él tenía otras líneas de crédito abiertas por lo que no lo pensaba molestar. Fue tan firme en sus convicciones y principios el presidente danubiano que al final, antes de terminar la reunión, Casal bajó los decibeles, achicó su discurso pendenciero y le dijo que en quince días –después de las elecciones– iba a llamarlo para tratar de armar alguna operación que le sirviera a las dos partes. El empresario se dio cuenta de que Danubio es la mejor cantera de talentos del fútbol uruguayo y pelearse con Del Campo podría significarle una pérdida muy importante de valores para llevar al mercado europeo. Pero a Paco le quedó bien claro que, a partir de ahora, en Danubio no va a hacer lo que quiere y va a tener que respetar las reglas de juego de la nueva directiva. *

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