Brasil juega y pega

Nadie duda que Brasil tiene el mejor fútbol del mundo, tampoco se puede dudar de que es el «Caballo del Comisario». En buen romance los árbitros a nivel internacional, muchas veces con los «brasucas»hacen la vista gorda. Sobre todo cuando pegan, cuando son malintencionados o cuando tienen que cobrar algún penal a favor o contra. A todos los que estamos en este tema del fútbol y hemos tenido la suerte de andar atrás de la pelota por el mundo, nos consta esa realidad.

El otro día en Canal 10, en un diálogo fuera de cámaras con el «Chino» Recoba, éste con justeza me decía –«en Brasil hasta jugando muy bien se puede perder», y tiene razón el crack uruguayo– Brasil no sólo juega bien, cuenta con enormes jugadores, sino que además si necesita tiene la ayuda extra. Ayuda que Uruguay por ejemplo sufrió en contra en el Mundial de México 70, cuando los «hermanos del norte» nos hicieron comer la pastilla, cambiando la sede del Distrito Federal por Guadalajara, veinticuatro horas antes de la semifinal de una Copa del Mundo.

Por todo esto el partido del 28 en Maracaná, es un partido especial, no es un encuentro más. No sólo por aquello que pasó hace cincuenta años, que nos marcó a fuego, a nosotros y a ellos, también por esta realidad actual. Donde se juntan la calidad superestelar con la que cuentan y la «ayudita extra».

Por supuesto que Brasil no necesita de eso, pero por las viejas dudas eso existe y se puede comprobar cuando los verdes amarillos la necesitan.

El Brasil de Luxemburgo

Es un Brasil bastante parecido al de Carlos Parreira.

Cuando tiene que jugar lo hace y cuando debe ser «económico», lo es. Esto pasó frente a Colombia y a Perú.

Luxemburgo se dio cuenta de que no tiene mucho tiempo para trabajar y delante del irregular Dida, juegan tres hombres de la Roma de Italia. Cafú por derecha, junto a Aldair y al grandote Antonio Carlos. El cuarto integrante del fondo, es ese jugadorazo del Real Madrid, Roberto Carlos.

El medio raspa de lo lindo, pega y tiene carta libre para hacerlo. Emerson del Bayer Leverkusen además de ser buen jugador si tiene que pegar lo hace y es malintencionado, en el medio no va a estar César Sampaio que frente a Perú «destrozó» de a poco a Roberto Palacios. Finalmente el Sargento Giménez se animó a mostrarle una amarilla, que fue la segunda en las eliminatorias. Debió ver la roja. Seguramente jugará el hombre de Real Madrid como volante central, me refiero a Ze Carlos. También es un duro moreno que juega y por las dudas si tiene que regalar alguna caricia lo hace con gusto. Sería bueno enviarle a la FIFA parte del tape como hace muchas veces con nosotros. Esto no va a pasar, tampoco nos iban a dar corte. Después hacia adelante Luxemburgo apuesta al fútbol por el fútbol mismo. Allí junta a Franca, con Rivaldo, no estará Edmundo suspendido y puede aparecer Denilson o Ronaldinho Gaucho. Este es el Brasil que se nos viene, con mucho fútbol y con el «IVA» que lo tiene a favor, por las dudas.

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