La fiesta se trasladó a Viña del Mar y Valparaíso
Con todas sus estrellas y parafernalia, la fiesta del fútbol preolímpico sudamericano comenzó a instalarse desde ayer en las ciudades chilenas de Viña del Mar y Valparaíso, adonde confluyen las selecciones Sub 23 de Brasil, Argentina, Chile, Colombia, Paraguay y Ecuador.
La primera jornada, importante porque habilitará a dos equipos para la fase final y eliminará a otros dos, se disputará hoy en Valparaíso, noroeste de la capital chilena Santiago, con Brasil como invitado de lujo.
Con el verano en ascenso, ni en Valparaíso (a 113 km de Santiago) ni en su vecina Viña del Mar, el fútbol es la principal actividad a atender por los bañistas, principalmente turistas, que llegaron por el calor y las playas de las dos ciudades chilenas consideradas como las más bellas del país.
Con todo, los organizadores esperan que para la primera jornada de desempates y la próxima fecha de la final, el estadio Playa Ancha de Valparaíso, el principal puerto chileno, esté colmado.
Los diarios locales brindaron un principal destaque a su selección, que en su condición de primeros del Grupo A, debutarán recién el 21 de enero, al igual que Argentina, ganador de la serie B.
Por ahora sólo los periodistas, principalmente brasileños y argentinos que siguen a sus seleccionados, y obviamente los jugadores, le dan el toque futbolero a esta época de playa.
En un rasgo pintoresco, por lo curioso, Brasil y Colombia comparten el hotel O’Higgins, mientras los rivales del segundo encuentro, Ecuador y Paraguay, reservaron también hospedaje en un mismo centro. *
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