La selección Sub 23 chilena está en el cielo

Los Juegos Olímpicos de Atenas-2004 no están lejos, dijo ayer una regocijada prensa santiaguina tras la clasificación de Chile para el cuadrangular final del torneo Preolímpico Sudamericano Sub 23 por su empate 1-1 del jueves con Brasil.

La igualdad elevó a 10 los puntos chilenos en el Grupo A de la competición regional y, además de mantener el invicto del equipo rojo, le dio el pase directo a la siguiente fase, que se disputará del 21 al 25 de enero en las ciudades de Valparaíso y Viña del Mar (110 km al noroeste de Santiago).

Brasil, segundo con 8 puntos, deberá esperar su suerte en el repechaje con los escoltas de la serie A y de la B, en la que ya clasificó el líder Argentina.

«La garra» salvó a Chile frente a los brasileños la noche del jueves en el estadio Collao de la sede de Concepción (500 km al sur de Santiago), dijo La Tercera.

Chile estuvo 63 minutos abajo en el marcador, enfrentado a un Brasil dominante, y cuando consiguió el 1-1 debió soportar la furia verdeamarilla con «nueve y medio jugadores», por la expulsión de su mediocampista Jorge Carrasco y una dolorosa lesión del zaguero Riffo, quien se quedó en la cancha sólo para hacer número, físicamente incapacitado.

«Aplaudan señores, que la Roja está en la final»

Mantener el resultado final clasificatorio, fue una «hazaña estremecedora», comentó Ultimas Noticias que, al igual que el resto de los matutinos resalta al autor del gol del empate, el moreno volante Jean Beausejour, hijo de padre haitiano y madre de la etnia chilena mapuche.

«Es el negrito más querido del momento en Chile», acotó Ultimas Noticias.

Beausejour copó todas las portadas de los periódicos, que sin excepción mencionan el partido como electrizante, con ida y venidas no aptas para enfermos cardíacos.

«Inolvidable», señaló El Mercurio, recordando que Chile es un rival futbolístico poco acostumbrado a ofrecer jornadas épicas como la del jueves ante los favoritos y poderosos juveniles brasileños.

La selección chilena de DT Juvenal Olmos se mostró corajuda, sorprendentemente madura y con deseos de no bajar los brazos sino hasta el pitazo final del juego, reseñó El Mercurio

«Aplaudan señores, que la Roja (el color de la casaquilla nacional) está en la final», cerca del ansiado viaje a los Juegos Olímpicos en Grecia, remarcó La Nación. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje