Sexualidad en la Tercera y Cuarta Edad
El varón también acusa una serie de cambios en esta época de su vida, llamada habitualmente climaterio y que comienza aproximadamente a los 45 años, debido al desgaste general propio de la edad y, entre otras cosas, al descenso de los niveles de testosterona. La producción de espermatozoides comienza a disminuir a partir de los 50 años, pero puede persistir durante mucho tiempo aún, como lo demuestran algunos casos de paternidad en edades verdaderamente avanzadas.
Desde el punto de vista de su actividad sexual, lo más común es que haya una disminución del impulso y la potencia sexual, que se traducen en la necesidad de mayores estímulos para obtener la erección, menor intensidad de la eyaculación, menor urgencia eyaculatoria, pérdida rápida de la erección después de ella y un alargamiento del período refractario, es decir, del tiempo que, después de un orgasmo, debe transcurrir para que sea posible que se produzca una nueva excitación.
La pareja del varón de tercera y cuarta edad juega un rol muy importante en el mantenimiento de la sexualidad de ambos pues, según sea su deseo sexual, el interés que tenga en seguir teniendo relaciones sexuales, aceptará o no asumir los roles más activos que su compañero requiere en esta etapa de la vida. Esto que parece tan sencillo de comprender, genera muchos conflictos en quienes sienten que su masculinidad no les permite pedirle a su pareja que los estimule más o que tome iniciativas que antes corrían exclusivamente por su cuenta. También, algunas de ellas sienten que se les exige más de lo que están acostumbradas y les cuesta sobremanera aceptar estos cambios o directamente se niegan a ponerlos en práctica.
Toda la historia de afecto y comunicación entre ambos va a incidir en que puedan o no seguir viviendo, en forma gratificante, su sexualidad, en tanto sigan juntos, sin importar tanto la edad, pero sí y fundamentalmente, va a depender de la capacidad de adaptación, de los dos, a las nuevas circunstancias.
Cuando, por múltiples causas, el varón de tercera o cuarta edad, se encuentra solo, suele resultarle difícil comenzar una nueva relación afectivo-sexual estable pues le cuesta mucho mostrar sus carencias o necesidades ante alguien desconocido o frente a quien no tiene la suficiente confianza. Es común que, ante una viudez, por ejemplo, recurran a prostitutas que sepan satisfacerlos, incluso cuando se casan de nuevo, con alguien de su edad, pero que no quiere estimularlos como ellos están acostumbrados o saben que precisan.
Los/as hijos/as y la sociedad suelen incidir negativamente en el mantenimiento de la sexualidad de un padre viudo, pues consideran que el placer sexual que pueda sentir no justifica el ingreso de un/a nuevo/a integrante a la familia ya formada y menos aun, si no tiene la misma o aproximada edad que él, medios económicos equivalentes, o cuenta con hijos/as, nietos/as, etc. que pasarían a convivir con él.
Sin embargo, el pertenecer a estos grupos etarios no significa en absoluto una pérdida de la capacidad de goce sexual, más si admitimos que la vivencia de la sexualidad es uno más de los diversos elementos que pueden aumentar la calidad de vida de las personas y que, no se requiere, necesariamente, que existan la erección y el coito para que así sea.
Consulta
Tengo 52 años y ya no menstrúo. Mi duda es si me conviene o no tomar hormonas femeninas de ahora en adelante o si es mejor seguir el proceso que corresponde a esta etapa de la vida. Sé que si tomo, corro el riesgo de un cáncer y si no lo hago de una osteoporosis. ¿Qué me diría usted que haga?
Pienso que la decisión de comenzar un tratamiento hormonal requiere de una evaluación personal con el/la ginecólogo/a tratante (y a veces con un/a endocrinólogo/a) pues no es aconsejable a todas las mujeres por igual. Va a depender de cómo se sienta la persona en cuestión, ante los cambios posmenopáusicos, que sea oportuno correr algunos riesgos con tal de que pueda mantener una mejor calidad de vida o que se considere que son excesivos, para ella en particular y que es mejor que tome otros medicamentos para impedir o mejorar su osteoporosis u otros problemas que puedan surgirle.
De más está decir que, corre más riesgos de tener cáncer quien, como ya no existe posibilidad de un embarazo, no concurre nunca más a una entrevista de control médico que quien lo visita periódicamente y se realiza el PAP (papanicolaou) una vez al año o con la frecuencia que le indique su médico/a.
¿Sabías?
que el vaginismo es un problema femenino pero que puede afectar al compañero y éste comenzar a padecer de disfunción eréctil?
que, por lo mismo, deben concurrir a terapia sexológica ambos?
que hay parejas que pasan años sin lograr el coito completo por no pedir ayuda?
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