El libro del Picaflor
—Picaflor; qué lío que tiene con Nelson Spillman; ¿qué pasa?
–Hace un tiempo, el canciller argentino, Bielza, declaró en Buenos Aires: «el que a hierro mata, a hierro muere», haciendo referencia a las declaraciones que había hecho el presidente Jorge Batlle en EE.UU, al salir de la Casa Blanca, a favor de Carlos Menem y en contra de Néstor Kichner. El ejemplo viene como anillo al dedo: Spillman dijo que El Picaflor era un «corrupto», que en cualquier momento iba a encontrar la horma del zapato y ahora va a tener que bailar con la más fea. Los periodistas el único capital que tienen es la credibilidad, por tanto, cuando se le cuestionan valores éticos y morales, la cosa cambia.
—Seguramente, lo va a llamar para pedirle las disculpas del caso como ocurrió con Ache, Della Valle, Rafaelli, Carreño, Púa, Ferrín, Etchandy, Hugo Jaurena y tantos más.
–Que no pierda el tiempo porque El Picaflor no es un preservativo que se usa y se tira. La cancha está marcada de ahora en más. Cuando el señor Spillman haga cosas positivas para bien del fútbol se le reconocerá y cuando ocurra lo contrario, se informará la verdad. Como siempre…Eso sí, sus actos van a tener que ser más cristalinos que el agua de las cataratas del Iguazú porque donde se salga de las normas reglamentarias, será criticado como corresponde.
—Eso que usted va a encontrar la «horma del zapato en cualquier momento», es una amenaza velada; ¿no?
–Mire, el plumífero toma las cosas como de quien viene pero está claro que, tras esa confesión pública de Nelson Spillman, el día que El Picaflor tenga un percance, él va a ser el segundo que va a tener que ir a dar explicaciones al juzgado penal. El primero, será Figueredo que hace dos años atrás, pidió a unos dirigentes de un club de la «C» que le dieran un susto al Troquílido. Las cosas por su nombre. Aquí no hay que andar con gre-gre–para decir Gregorio. Son personas adultas, que tienen funciones públicas y por ende deben ser responsables de sus dichos.
—Me dijeron que la gremial de AAFU no va a sacar ningún comunicado como pretendía Spillman.
–Totalmente descartado. Un vocero calificado de la AAFU le aseguró al plumífero en las últimas horas que si la Comisión Directiva del gremio emitía un comunicado en apoyo de Nelson Spillman, después de su actitud deshonesta para con el socio Luis Larrañaga, daba un paso al costado y se iba para su casa. Es más, la calentura con la AUDAF sigue vigente.
—La verdad que el comunicado de la AUDAF es muy inoportuno.
–Lamentable. Un presidente de un club de Primera División, habló con el Troquílido sobre el comunicado de la AUDAF y dijo que el Colegio de Arbitros debía convocar a sus autoridades y darles un tirón de orejas. «Esto es una joda. Un dirigente insulta, presiona a un árbitro y la otra gremial en vez de apoyar al colega, se solidariza con la persona que violó las normas éticas y reglamentarias. Estamos en el fútbol del revés», comentó muy caliente el dirigente.
—¿Usted piensa que pueden denunciar el hecho al Tribunal de Honor?
–Más vale…El Picaflor será un atento vigilia del caso porque la gravedad de los hechos así lo ameritan. Si el Consejo Ejecutivo, archiva la denuncia del árbitro Luis Larrañaga y no la deriva al Tribunal de Honor para que juzgue a Nelson Spillman, el plumífero se los va a recordar diariamente hasta que lo hagan. El fútbol no puede proteger ni amparar a personas que por lograr sus apetencias personales, no miden los medios para llegar a su objetivo. *
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