Volvió la gloria a Peñarol
La alegría que los protagonistas del título del Uruguayo expresaron en el terreno de juego bajo la atenta mirada de propios y extraños se trasladó a la zona de vestuarios, donde jugadores, cuerpo técnico y funcionarios se fundieron en un interminable abrazo que se postergó hasta altas horas de la noche.
El clima en el camarín aurinegro no podía ser mejor ya que no solo se sumó otro título a la gloriosa historia de la institución, sino que también se cortó la racha tricolor de tres torneos consecutivos.
Más allá de los rostros contentos de los jugadores, se notó la presencia de un sentimiento de rebeldía por lo sufrido en los últimos años y por los obstáculos que se debieron sortear para lograr el ansiado título de Campeón Uruguayo.
José Luis Chilavert, factor fundamental para la remontada aurinegra, fue el primer jugador en arribar al vestuario. Allí, el arquero paraguayo volvió a recibir una vez más el cariño de la gente.
Al arquero lo siguieron Fabián Césaro, quien se retiró lesionado por un desgarro en los aductores, y el hondureño Edgar Alvarez.
Los últimos en sumarse a sus compañeros en camarines fueron Nicolás Rotundo y Cristian Rodríguez, quienes demoraron en despegarse del festejo con los hinchas en el terreno de juego y fueron los encargados de traer los trofeos.
El «Cebolla» fue, junto a el volante y a Carlos Bueno, quien más festejó el título a tal punto que nadie le podía quitar uno de los trofeos de la mano.
Por su parte, los más experimentados fueron quienes recibieron el nuevo título con mayor mesura. Pero esto no les impidió festejar, ya que José Luis Chilavert (quien se llevó una pelota de recuerdo), José Herrera, Pablo Bengoechea y Gabriel Cedrés también se sumaron a las bromas junto a los más jóvenes.
Como sucede tradicionalmente en festejos de tamaña importancia, hubo cánticos y dedicatorias para el tradicional rival.
per la fiesta no finalizó en el Centenario, ya que un grupo importante de jugadores partió directamente desde el máximo escenario uruguayo hacia San Cono para cumplir con una promesa.
Chilavert: «Merecimos el campeonato»
José Luis Chilavert prometió salir campeón apenas arribado a Montevideo y cumplió, transformándose también en figura dentro y fuera de la cancha.
El paraguayo sumó otro título a su extensa trayectoria y en zona de vestuarios comentó: «merecimos el campeonato por lo hecho en la segunda parte del año y porque fuimos superiores a Nacional. En la cancha se vio que hubo un solo equipo que quería salir campeón. Ganamos por personalidad y sacrificio».
Chilavert vive sus últimos días como jugador profesional por decisión propia y, si bien no hizo un anuncio oficial, comenzó a despedirse de la parcialidad mirasol: «le dedico el título a mi familia y a la gente de Peñarol, que es maravillosa y se merece una alegría como la que están viviendo. Después de una consagración como esta creo que hay que ser inteligentes. Vine para salir campeón y lo logré. La gente de Peñarol me hizo sentir como en casa, ya que me dieron todo el cariño y el corazón. También quiero dedicarle el título a José Pedro Damiani y a su familia, a quienes solo me restan palabras de agradecimiento».
El «Chila» llegó y cambió la pisada junto al resto de sus compañeros, brindándose por entero a una institución que lo recibió con los brazos abiertos, a tal punto que disputó la final con un dedo fracturado.
Cuando el arquero arribó a vestuarios sin sus guantes, se pudo observar que tenía un dedo entablillado y un vendaje importante, algo que resalta el sacrificio que realizó para despedirse con la copa de Campeón Uruguayo bajo el brazo. *
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