"Marginan a una barriada"
La decisión de la Jefatura de Policía de no autorizar que el partido entre los albicelestes y Nacional en el marco del torneo Apertura se disputara en el Estadio Luis Tróccoli, causó profunda indignación en el Club Atlético Cerro, no sólo en lo que tiene que ver a los directamente involucrados, plantel y dirigentes sino a la propia barriada.
El comando que inspeccionó el escenario cerrense realizó varias objeciones, lo que obligó a la Mesa Ejecutiva a fijar el Estadio Centenario para el choque entre Cerro y Nacional.
La directiva cerrense emitió un duro comunicado (ver recuadro aparte) pero su delegado en la AUF, Miguel Sejas en diálogo con LA REPUBLICA expresó su malestar señalando que estaban «muy indignados porque marginan a una barriada; hay una discriminación social hacia la zona oeste de Montevideo y eso no lo podemos aceptar calladamente».
«No irán más de 5.000 personas»
El dirigente sostuvo que Cerro hizo «un gran esfuerzo para presentar un estadio de primera línea como lo es el Luis Tróccoli, al decir de todos los periodistas el mejor escenario privado del Uruguay», sin embargo «la Jefatura de Policía no puede garantizar la seguridad de un espectáculo al que concurrirán no más de 5.000 espectadores», indicó molesto.
Seguramente la ilusión de la barriada del Cerro se frustró luego de esta decisión de la Jefatura de Policía, la cuál también tomó como antecedente los incidentes que se produjeron en el partido entre Cerro y Miramar hace 15 días atrás.
Ante este hecho puntual precisó: «Esos incidentes fueron magnificados, incluso no fueron felices las declaraciones del ministro Stirling en un medio periodístico radial deportivo, donde textualmente manifestó que se debía rever la autorización para jugar partidos en el Tróccoli.
En ese partido con Miramar «hubo un encontronazo entre 20 policías y 20 o 30 hinchas de Cerro, pero solamente se registraron algunos empujones y no hubo lesionados» subrayó al tiempo que insistió en afirmar que «aquí hay una discriminación social a la barriada y trae perjuicios muy importantes para la institución».
Desde el punto de vista económico también hay un perjuicios por los altos costos que tiene el Estadio Centenario. Sobre el particular Miguel Sejas expresó: «Abrir el Centenario tiene un costo altísimo, además del porcentaje fijo que cobra CAFO.
Pero al margen de esto, se produce todo un movimiento cuando un equipo grande concurre a una barriada en el que trabaja mucha gente: acomodadores de autos, vendedores ambulantes, el comercio local, la publicidad en el Estadio y otra serie de rubros.
Ahora ya no hay tiempo para lamentos, fue una decisión errónea y muy preocupante para todos los que vivimos en la Villa del Cerro», sostuvo finalmente. *
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