Duro golpe institucional carbonero
Ayer se produjo uno de los días más importantes para el Club Atlético Peñarol de los últimos años desde el punto de vista político, ya que presentaron su renuncia el vicepresidente Julio Luis Sanguinetti, Gervasio Gedanke y el delegado ante la AUF Marcelo Marchesano, así como también sus respectivos suplentes y miembros de la Cámara Representativa.
En diálogo con LA REPUBLICA, Julio Luis Sanguinetti explicó los motivos de la decisión final: «Fue meditada de forma minuciosa. Antes de las elecciones consideramos que lo mejor para Peñarol era la unidad de los grupos políticos tradicionales. Con el caso de Sebastián Abreu, nosotros adoptamos una postura de respeto a los reglamentos y leyes, la cual trasladamos a Comisión Directiva. Allí pedimos la quita del apoyo al presidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol, Eugenio Figueredo, pero encontramos una respuesta discordante del presidente José Pedro Damiani. En ese momento, Enrique Badano pidió una votación, la cual finalmente no se realizó. Nosotros planteamos la situación a partir de la creencia de que debíamos presionar para lograr el objetivo».
La intención de la decisión fue «dejar con las manos libres a Damiani para seguir adelante con el tema. Nosotros nos comprometimos en las pasadas elecciones a acompañar en las decisiones al presidente, por lo que de quedarnos tendríamos que faltar a nuestra palabra y votar con la oposición, algo que no iría con nuestra ética y moral».
Para el dirigente mirasol, el presidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol, Eugenio Figueredo, fue uno de los principales causantes de las renuncias.
Al respecto, Sanguinetti mencionó que «Figueredo no demostró imparcialidad en el tema de Sebastián Abreu. No hubo responsabilidad política en el caso, lo que se sumó a las fragilidades y flaquezas de los órganos y funcionarios de la AUF».
Gedanke: «No podíamos convalidar cosas con las que no estábamos de acuerdo»
Por su parte, Gervasio Gedanke, otro de los renunciantes, señaló a nuestro matutino que «nosotros pretendíamos una decisión más drástica y, al no encontrar respuesta, no podíamos votar con la oposición, porque hubiera sido dar un golpe de Estado. Tenemos suficiente respeto por el presidente José Pedro Damiani, pero no podemos convalidar cosas con las que no estamos de acuerdo. Dentro del oficialismo se supone que debía haber una unidad de opinión, por lo que iba en contra de mis principios faltar a mi palabra. Ante esto, pensamos que lo mejor era dar un paso al costado».
La decisión tan importante tomada por los dirigentes estuvo basada en la coherencia, tal cual lo demuestran las similitudes entre ambas declaraciones y los motivos por los cuales se arribó a la misma.
Gedanke agregó que «no estoy atornillado al sillón. En este momento prefiero ser hincha de Peñarol antes que consejero».
Para finalizar, expresó sus deseos para el futuro aurinegro: «espero que Peñarol tenga los mejores éxitos y que supere el momento deportivo e institucional por el cual está atravesando».
Damiani también se alejará
Por su parte, el presidente José Pedro Damiani también se alejará por unos días de Peñarol, a pesar de que no renunciará ni solicitará licencia.
El motivo de la decisión del contador es que pretende «desintoxicarse» de los problemas por los que está atravesando la institución.
Las renuncias de los dirigentes y las constantes críticas hacia su forma de llevar adelante los destinos del club fueron las principales causantes de su alejamiento.
Reunión clave de la oposición
Por su parte, los cuatro integrantes de la oposición (Enrique Badano, Bernardo Loffler, Vito Atijas y Juan Lema Benso) realizaron una reunión ayer por la noche en la cual también participaron allegados al grupo, en donde se trató la situación actual mirasol.
La posibilidad de una renuncia de los opositores no se descarta, ya que las discrepancias con la política de conducción de Damiani son grandes.
A pesar de esto, fuentes internas indicaron que seguramente no se llegue a una medida tan drástica, a pesar de que se volverán a reunir en las próximas horas para tratar el tema nuevamente.
El encuentro será más privado que el de ayer y solamente contará con la presencia de los cuatro consejeros.
Las turbulencias rodearon el Palacio «Contador Gastón Güelfi» y se espera que permanezcan en la zona por varias semanas. Las consecuencias se prevén como muy graves y no se descarta que puedan llegar a transformarse en irrecuperables.
Mientras tanto, el Club Atlético Peñarol se mantiene en pie e intentará salir a flote y sobreponerse a los constantes golpes de los últimos tiempos. *
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