MIENTRAS NACIONAL VIVIO UN DOMINGO DE FIESTA, FENIX DESPIDIO A SU TECNICO

El adiós de Carrasco

El conjunto albivioleta fue dirigido ayer por última vez por Juan Ramón Carrasco en este ciclo en el que se convirtió de la mano del duraznense en «la sensación» del fútbol uruguayo llegando por primera en su historia a jugar la Copa Libertadores. «JR» le dio la noticia a los jugadores el día sábado, por lo que en el camarín no se vivía el clima habitual en otros encuentros.

El flamante técnico de la selección celeste posó para la foto previa al partido junto al equipo y a sus hijas, intentando eternizar este momento de «despedida» del club que lo catapultó como entrenador.

Ante el alejamiento de Carrasco, parece inminente la llegada a Fénix de otro duraznense, Antonio Alzamendi, a pesar de que en algunos ámbitos se manejaron también los nombres de José Batlle Perdomo y Miguel Angel Piazza.

Los albivioletas sufrieron por segunda vez en lo que va del año la presencia de Sebastián Abreu en su arco, ya que «El Loco» marcó el único gol de Cruz Azul en la goleada seis a uno favorable a los uruguayos. Ese partido -de alguna manera- provocó la posterior debacle en el equipo mejicano, tras la cual el minuano recaló en Nacional, y ayer resultó su verdugo.

Ambas escuadras sufrieron varias ausencias en el cotejo: por el lado de los locales faltaron por lesión Richard Pellejero, Cono Aguiar y Nicolás Vigneri, además de «Varilla» González por motivos desconocidos, mientras que Nacional no tuvo a su servicio a Marco Vanzini, Gustavo Méndez y Fabián O´Neill, varios reservados para jugar la Libertadores.

Los tricolores volvieron a vestir camiseta roja, acompañada esta vez de pantalón y medias azules. En su indumentaria, también se destacó un brazalete negro en señal de luto. El motivo del mismo fue el fallecimiento de la señora Edelma Pizzorno, hija del funcionario del club Raúl Pizzorno, acaecido el pasado lunes.

Edelma era además directora del local de la Universidad del Trabajo del Uruguay ubicado en el Cerro, por lo que gran parte de la populosa barriada estará de duelo en estos días, además del club del Parque Central, donde Pizzorno es sumamemente apreciado por todos.

Además de lo señalado, el brazalete y el minuto de silencio efectuado en el Centenario se debió a la desaparición física del padre del «Mosquito» Heberley Sosa, de un familiar del juez José Gijón y de otro árbitro que aún no llegó a Primera División.

Con los dos goles convertidos en la víspera, Abreu alcanzó la suma de veintiuno convertidos con la blusa alba en forma oficial; de esta manera, alcanzó el promedio exacto de un gol por partido, ya que también fue su vigesimoprimer encuentro disputado.

Además de los goles de Abreu, la hinchada tricolor vivió una jornada de fiesta disfrutando la presencia de Ruben Sosa en la cancha, y como «postre» tuvo ese penal atajado por Munúa, a quien no le convierten goles desde hace casi cinco partidos y medio en el Apertura.

Ayer llegó a 486 minutos con su arco imbatido. Anteriormente, la mayor ovación de la tarde fue cuando los parlantes anunciaron la derrota de Cerro a manos de Central; con la caída de los albicelestes, de Danubio y de Fénix, sumadas al empate de Peñarol, Nacional estiró las diferencias que llevaba ante sus más cercanos perseguidores, redondeando un fin de semana ideal.

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