Figueredo hizo la denuncia en el Juzgado por la bengala
El presidente de la AUF, Eugenio Figueredo, junto al gerente general, contador Fernando Sureda, concurrieron en la víspera a la sede Judicial de 10º Turno, a cargo del juez Rolando Vomero, y presentaron las denuncias formales por la bengala que fue lanzada en el partido Peñarol-Bolívar, por la Copa Libertadores de América.
Fuentes confiables, informaron a LA REPUBLICA que próximo a las 15.00 horas, ingresaron al edificio de Misiones y Sarandí, el presidente de la AUF, Eugenio Figueredo, «acompañado por un señor canoso, de bigote amplio (Fernando Sureda) y se dirigieron al despacho del juez Vomero».
Posteriormente, se confirmó que el presidente de la AUF estampó su firma en la denuncia como titular del organismo y como presidente de CAFO que es el responsable de la administración del Estadio Centenario.
Por su parte el contador Sureda, compareció ante la sede como gerente general de la Asociación y administrador general de CAFO, cargo que viene desempeñando en forma paralela desde el alejamiento del arquitecto Manta Santoro.
Desterrar la violencia del fútbol
La presencia de Figueredo y Sureda en la sede Penal de 10º Turno, habilita al magistrado a profundizar las investigaciones que inició de oficio el mismo día del partido, por la gravedad del hecho que pudo haber costado la vida a un aficionado.
El presidente de la AUF y el gerente general, expresaron a Vomero su deseo de que la Justicia investigue el caso con éxito porque quieren desterrar a los violentos del fútbol y ofrecer un marco de seguridad a los espectáculos para que vuelva la familia al fútbol.
La investigación se está llevando a cabo en un marco de estricta reserva en base a los elementos que ha logrado reunir la Policía y la propia sede Penal.
Cabe destacar que el doctor Rolando Vomero, además de su cargo en la magistratura, ocupa un cargo en el Tribunal de Penas de Primera División e integra la Comisión de Seguridad de la AUF.
La Justicia procurará identificar al responsable de lanzar la bengala desde la Tribuna Amsterdam a la Colombes. El poder de destrucción del proyectil que puede recorrer una distancia de hasta 400 metros, por las características del mismo (recuérdese que LA REPUBLICA publicó la fotografía de la cápsula) podía haber matado a algún inocente de haber dado en el blanco. El proyectil se estrelló en la tribuna Colombes y en el lugar del impacto, quemó la pintura. Por fortuna un niño de ocho años que estaba mirando el partido con su padre, no fue alcanzado por la bengala. *
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