El libro del picaflor
—Picaflor; ¡qué escándalo se armó en la AUF!
–Impresionante. Usted no se imagina las repercusiones y derivaciones que ha tomado el tema Spillman dentro de la Asociación y fuera de ella. Importantes hombres de gobierno, ministros de Estado, funcionarios de mucha jerarquía del Edificio Libertad, se interesaron por la situación del presidente del Consejo Juvenil.
–¿No me diga?
–Usted sabe que cuando El Picaflor dice que es carnaval, hay que salir con el pomo a la calle porque se acerca Rey Momo. Una vez más el presidente Figueredo va a perder la batalla con el presidente del fútbol juvenil porque la credibilidad que genera Spillman en la opinión pública con todos sus defectos– es tres veces superior a la del titular de la AUF. Es como una pelea entre un elefante (Spillman) y un ratón (Figueredo).
–Me dijeron que Nacional apoya incondicionalmente a su representante en la Asociación.
–Los principales dirigentes bolsos ya le expresaron su total respaldo a Spillman. Fíjese que hay un detalle que para muchos pasa inadvertido pero que el Troquílido valora en su real dimensión política.
–Cuente, cuente.
–¿Usted sabía que Spillman es el suplente de un vicepresidente del Club Nacional de Fútbol?
–¿Cómo?
–Como acaba de escucharlo. Spillman es suplente del doctor Víctor Della Valle en la directiva de Nacional, por lo tanto, a Figueredo no le va a resultar nada fácil «voltear» al presidente del fútbol juvenil como adelantó en una reunión en Punta del Este. Además, hay un hecho reglamentario que la Asamblea General no va avalar porque sería pisotear las normas que le dan seguridad jurídica a todos los afiliados.
–Usted, Troquílido, siempre saca a relucir estos temas complicados que sólo entienden los leguleyos.
–No diga pavadas. Cuando en las organizaciones –de cualquier índole– se desconocen las normas jurídicas se corre el riesgo de entrar en la anarquía. El Consejo Ejecutivo no puede hacer una resolución modificando el Anexo del Reglamento General, Art. 2º, literal b) que refiere a la jurisdicción del Consejo Juvenil que dice: » a nivel de selecciones juveniles, las etapas de preparación de los planteles seleccionados y todo tipo de competencia, oficial o amistosa, tanto en la capital como en el interior y exterior del país, todo en coordinación con el cuerpo técnico, la Comisión de Integración, en la esfera de su competencia, con la Gerencia Deportiva y ad referéndum de la aprobación del Consejo Ejecutivo». (Subrayado del plumífero). ¿Cómo puede el Ejecutivo derogar esta norma con una resolución administrativa?
–Sólo la Asamblea General tiene competencia para modificar este Reglamento. ¿Los doctores Almada y Pastorini no advirtieron a Figueredo que iban a meter la pata?
–Aparentemente, no. El borrador de la resolución, redactado por el doctor Almada ya está pronto en Punta del Este. Claro, después de la tormenta que generó el tema, no le será fácil al Ejecutivo cortarle las alas a Nelson Spillman y al Consejo Juvenil. Erraron la estrategia. Ningún club con sentido de responsabilidad va a permitir que se viole el Reglamento General con el único propósito de bajarle el perfil al presidente del Consejo Juvenil. Si no le da la nafta a los neutrales, que renuncien.
–Pero está claro que el Ejecutivo es el órgano responsable de las selecciones juveniles, ¿no?
–Por supuesto. Lo dice expresamente el Reglamento que el Consejo Juvenil tiene jurisdicción sobre las selecciones juveniles pero no puede tomar ninguna resolución si no es ad referéndum del Consejo Ejecutivo.
Ergo, el mayor responsable del fracaso de la Sub 20, no es del Consejo Juvenil ni de Nelson Spillman, sino del Consejo Ejecutivo que integran Eugenio Figueredo, Juan Pedro Damiani, Humberto Capote, Daniel Pastorini y Jorge Almada. Señores, no busquen chivo expiatorio que la gente no masca vidrio. *
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